San Rafael
Jueves 19 de Noviembre de 2015

Ordenaron a un hombre denunciado por su vecina mantenerse a más de 100 metros pero vive enfrente

La denunciante, a cargo de una familia de discapacitados, dice que sufre un hostigamiento permanente y que ya no sabe cómo terminar con esta situación. La justicia le otorgó una orden de restricción pero es de difícil cumplimiento porque el hombre estaría en falta incluso en la vereda de su casa.

Francisca Ferreyra de Balmaceda (57), vecina del Barrio Policial, denuncia que sufre un hostigamiento casi permanente de parte de un vecino y ya no sabe qué hacer para terminar con esta situación que tiene como eje una disputa por un terreno aledaño.
La mujer vive en una humilde vivienda de calle Mansilla al 335, a una cuadra del cementerio, y está a cargo de su marido Dionisio Balmaceda (71) que sufre el Mal de Alzheimer y sus hijos Daniela (36), con alergia grave y diabetes, y Marcos (40), que tiene secuelas de un serio accidente y que es un reconocido deportista especial.
El conflicto comenzó a principios del año pasado por un terreno situado al lado de su casa que compró en 2012 pero que, según explicó, aún no tiene el título de propiedad porque está en trámite por un conflicto legal.
Según comentó, el vecino que vive enfrente retiró el cartel de “prohibido entrar” al cierre del lote y comenzó a acumular basura y otras cosas. Esto originó una disputa en forma permanente que incluye insultos, piedras y hasta amenazas hacia ella y su vecina.
Francisca ha realizado más de diez denuncias policiales y el caso está judicializado.
La mujer mostró varias citaciones a mediación al vecino que, según ella, no tuvieron éxito. Incluso una orden de restricción dictada el 26 de setiembre de 2014 por la Segunda Fiscalía Correccional local en el marco de causas por “averiguación delito” y “averiguación usurpación”.
La medida judicial ordena provisoriamente “la prohibición de acercamiento y hostigamiento” a ese vecino y su familia “hasta una distancia no menor a los cien metros”, “evitando todo tipo de hostigamiento y contacto con la misma, ya sea en la vía pública o en lugares de acceso público y/o a través de cualquier medio de comunicación telefónico, electrónico o de otra índole”.
El problema es que este vecino vive frente al hogar de la familia Balmaceda y al salir de su casa ya estaría incumpliendo con esa orden.
Francisca recordó que la policía le dijo que la orden resultaba de imposible cumplimiento debido a esa contradicción.
“No sé qué quieren ellos (por los vecinos) de nosotros a través de peleas e insultos. Realmente no los entiendo, me da lástima porque toda la vida hemos vivido acá y somos vecinos. Yo no me puedo ir de acá porque la casa la compró mi esposo con mucho sacrificio cuando trabajaba y el terreno lo mismo, a mi hijo le costó ganar el dinero para poder comprarlo”, concluyó desesperada.

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