Ovación
Domingo 11 de Junio de 2017

Jugadora todo terreno

Puro talento. Con apenas seis temporadas jugando al hockey en primera división, Antonella Tabanera se ha convertido en pieza clave de Maristas. La polifuncionalidad es su mayor virtud.

Es una de las jugadoras más polifuncionales que tiene Maristas. Además, por su carisma, Antonella Tabanera se ha convertido en una de las referentes del grupo en apenas seis años jugando en primera división.
En sus inicios en las divisiones inferiores del equipo verdiblanco jugó como delantera, sin embargo cuando se sumó al plantel superior su función fue marcar sobre el lateral derecho. Durante el ciclo de Emanuel Bardaro pasó por varios puntos y hasta llegó a jugar como enganche.
Actualmente se desempeña como lateral por izquierda. "Me siento muy cómoda en esa posición, realmente es el lugar de la cancha que más me gusta", comentó.
Comenzó a jugar al hockey cuando tenía 6 años, aunque por aquella época no tuvo tanta continuidad, ya que un año era palo y bocha y otro gimnasia deportiva.
Con 18 años debutó en la primera de Maristas y a partir de ese momento rápidamente llegarían muchos momentos felices.
Durante ese lapso hubo cambio de superficies, del pasto pasaron al polvo de ladrillo y posteriormente a la carpeta sintética de arena.
"Fueron cambios muy positivos. Siempre las jugadoras asimilaron muy bien ese click. Antes era un hockey muy simple, más individual, bochazo, con suerte alguien la paraba y a jugar. Ahora es diferente, mucho más rápido, con mayor dinámica y juego colectivo", explicó.
La brecha se acorta
Maristas afronta una nueva temporada en el torneo mendocino de hockey sobre césped, donde en el primer semestre se clasificó para la zona campeonato.
Al respecto Antonella se refirió a las diferencias que existen con los equipos de la capital provincial. "Con los equipos denominados grandes como Tordos, Maristas y Andino hay diferencias. Pero nosotras trabajamos día a día para que se vayan acortando. Ya el hecho de jugar con esos equipos nos permite mejorar".
Sus afectos
Hasta hace algunos años jugó con su hermana mayor y en la actualidad comparte el plantel superior con Valentina, su hermana menor.
"Me encanta jugar con ella, somos muy compañeras además me pone muy feliz verla jugar tan bien, que la esté rompiendo", afirmó.
La familia Tabanera liderada por sus padres siempre está presente. "Adonde vayamos a jugar, mi papá va, eso nos hizo más fanáticas del deporte y del club. Él pasa muchas horas en el club. Eso está re bueno, se lo agradezco porque nos ha unido un montón. Aunque en mi casa de lo único que se habla es de hockey y de Maristas" (risas), puntualizó Antonella.
Con el sacrificio que implican dos viajes al mes y dos partidos por fin de semana (uno por el certamen mendocino y otro por el torneo local), ella disfruta de una pasión que no para de crecer.
Algo similar para con su nivel de juego, ya que partido tras partido demuestra que es una gran jugadora.
Años de grandes éxitos
Su primer título a nivel local fue muy especial. "En inferiores había salido campeona pero un título en primera es diferente. Fue un año que se trabajó mucho y bien para poder conseguirlo. Realmente fue algo increíble", destacó.
Poco tiempo después el conjunto verdiblanco logró el ascenso a primera A del hockey provincial. "Si bien ascendimos por papeles, lo teníamos merecido por el buen torneo que habíamos hecho. Hasta ahora venimos demostrando que merecíamos estar en esta categoría".
La última consagración fue en el Regional de Clubes: "También fue muy especial porque ganamos jugando en casa con toda nuestra gente y verlos a todos ellos tan felices no tiene precio".

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