Política
Martes 20 de Diciembre de 2011

Paco Pérez se valió de una singular interpretación legal para nombrar al ex intendente Parisi en el IPV

El demócrata lujanino es licenciado en enología, y entre los requisitos para ser presidente del instituto que fija las políticas de vivienda se establece que debe tener especialidades afines a la construcción. No obstante, en el Ejecutivo creen haber sorteado correctamente esas trabas.

Por Marcelo Arce

El ex intendente demócrata de Luján y reciente aliado del Frente para la Victoria, Omar Parisi, asumirá finalmente la conducción del Instituto Provincial de la Vivienda en reemplazo de Carmelo Simó.

El lujanino fue confirmado en su cargo este mediodía por el gobernador Francisco Pérez y además se conoció a nivel oficial que se hará cargo de la repartición en un acto que se realizará mañana a las 11.

Parisi se convertirá así en el encargado de las políticas de vivienda de la administración de Pérez, a pesar de que no está al nivel de los requisitos legales exigidos para ocupar ese cargo.

En ese sentido la Ley de Reestructuración del Instituto Provincial de la Vivienda fijó en 1977 que el presidente del IPV y sus tres directores “deberán ser argentinos y poseer titulo expedido por universidad reconocida en el orden Nacional, con cinco años como mínimo en el ejercicio de la profesión, en las especialidades de ingeniería, arquitectura, construcción, derecho o economía. El Presidente deberá tener antecedentes relativos a la construcción de viviendas”. Parisi es licenciado en Enología.

El gobierno hace una interpretación particular de este artículo: sostiene que la ley habla de “especialidades” y que Parisi, al tener una licenciatura en Enología, está especializado en economía y que además tiene dos postgrados en administración. Asimismo argumentan que, al haber sido intendente, “tiene antecedentes relativos a la construcción de viviendas”.

Luego de que en las pasadas elecciones el ex jefe comunal trabajara para el triunfo de Carlos López Puelles en esa comuna, el Gobierno le pagó bien tanto a Parisi como a su mujer, Marisa Garnica, quien se desempeña como encargada de relaciones Institucionales del Senado provincial.

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