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Domingo 20 de Noviembre de 2011

Paco y Emir, una relación fina

Se consumen los días que nos llevan a diciembre y ambos funcionarios proyectan sus gestiones y equipos. Un tiempo y una relación sensibles. Por Martín Rostand 

Por Martín Rostand

Se está terminando el período que media entre las elecciones y la asunción de las nuevas autoridades, o el “interregno de noviembre” como lo llama el analista y ex funcionario Jorge Asís en las columnas de su blog.

El punto es que en este lapso se ha generado el espacio para que tanto el Gobierno de la provincia como el municipal vayan delineando los perfiles con los que comenzarán sus gestiones y este tiempo es de una sensibilidad superlativa, sobre todo porque además en las últimas horas el ambiente se ha enrarecido por el pronunciamiento que tuvo la Justicia electoral sobre los reclamos que el justicialismo hizo respecto de una banca en el senado y cuatro de concejales en Las Heras, Lavalle, Guaymallén y Malargüe.

Francisco Pérez trabaja arduamente porque tiene dos frentes altamente complejos para definir y sobre los que deberá manejarse con extrema prudencia durante los primeros meses de su gestión, porque desde allí puede quedar marcada toda la trayectoria de este joven gobernador a lo largo de los próximos cuatro años.

Uno es con el Gobierno nacional, plano en el que Pérez tiene una buena posición de arranque y a partir de la cual deberá tejer un entramado de relaciones que le den fortaleza y fundamentalmente recursos para avanzar y consolidar su gestión. Sobre todo recursos, porque el 2012 no se presenta como bueno en términos financieros. En este punto tendrá que esforzarse por ganar para sí algunos puestos estratégicos en el gobierno y en organismos nacionales, en donde desde hace años algunos funcionarios vegetan cobrando sueldos realmente envidiables y sin que se sepa claramente quiénes respaldan esas gestiones y mutaciones que van teniendo a través de los años, pero que siempre los mantienen muy bien “acomodados”. Rodolfo Gabrielli es un caso emblemático entre éstos.

Pérez cuenta con una interesante nómina de referentes que se quedaron fuera de las listas y a los que pretende transformar en “soldados” de su gestión para que le traigan buenas noticias y, toda vez que sea posible, recursos de Buenos Aires.

El gobernador electo tendrá que atender otro frente no menos complicado, y es el local y si se quiere, regional.

En Mendoza no han tardado en saltarle al ruedo varios de los que quieren tantearlo para ver “cuántos puntos calza” y entre ellos se encuentran algunos empresarios que según se comenta en los mentideros mendocinos, han buscado reunirse con él para “conversar y conocerlo mejor”.

El tema es que no son pocos los que por ahora quieren “tantearlo” y seguramente eso también ocurrirá en los primeros meses del 2012, cuando se siente a pactar con los sindicatos.

Raquel Blas es un emblema en este sentido y seguramente no tardará en saltarle a la yugular cuando llegue el momento de discutir las paritarias de los estatales. Blas es una experta luchadora de mil batallas y no perderá la oportunidad de aprovechar el mínimo flanco de debilidad que Pérez pueda mostrarle, si es que eso ocurre. Pero para eso todavía falta mucho. En el corto plazo, la decisión de la Justicia electoral de otorgarle una banca en el senado al radical Moralejo y dejar a Abraham y Miranda con un concejal menos, además de otras dos bancas en Lavalle y Malargüe, desató una interna encarnizada y virulenta que todavía no tiene un final claro.

En esa lucha los Félix también se juegan una partida bien brava. Por ahora se mantienen cerca de los azules y de Paco Pérez ya que no mantienen una actitud combativa como la que sí tienen Miranda y Abraham, quienes ya han declarado que piensan discutirlo todo, incluso las presidencias en las cámaras de diputados y senadores, a propósito de que fue la propia Miriam Gallardo la que con su inacción, ordenada desde el partido, permitió que el justicialismo perdiera esas bancas, según dicen exaltados desde Las Heras y Guaymallén.

Ya todos saben que en la política los que piensan hacer cosas sencillamente las hacen, no andan avisando lo que van a hacer. La postura de Miranda y Abraham puede cambiar muy rápidamente y alinearse sin mayores cuestionamientos si el frío de la distancia con el nuevo gobierno los hace tiritar.

Emir Félix ha dicho esta semana que le parece desmedida la reacción de Miranda y Abraham y se ha mantenido al margen de la disputa encarada por los caciques del Norte, pero la pregunta es: ¿hasta cuándo mantendrá esa postura? Y lo más importante: ¿qué beneficios le dejará esa posición?

Félix dice que tiene muy buena relación con Pérez, que se siente parte de este gobierno y que está dispuesto a ayudar y acompañar sin ningún requerimiento, en una posición muy distinta de la que mantienen sus pares del Norte. Pero está claro que según avance este proceso las cosas pueden cambiar.

Uno de los temas sensibles en la relación bilateral pasa por las pretensiones de los sanrafaelinos y lo que pida el gobernador.

Nuestro intendente ha dicho que tiene a todos sus funcionarios a disposición de Paco por si necesita a alguien. Está claro que ese ramillete de funcionarios que podrían saltar a algún cargo provincial se cuentan con los dedos, pero lo importante es que Félix no pide nada, al menos hasta ahora. Ni ministerios ni otros cargos, pero observa expectante para ver qué decide Pérez.

Por su parte, el “joven talentoso”, como lo definió la Presidenta, pide unidad. Quiere que las cosas se discutan “adentro” y que para la sociedad se dé imagen y mensaje de unidad

Aquí es donde cobra importancia el espacio del Eje Peronista. Esto es algo que los hermanos Félix han sabido construir con no poco sacrificio y tendrían que hacerlo valer en esta pulseada en la que por ahora se manifiestan posiciones estratégicas, pero en la que más temprano que tarde se disputarán cuotas de poder. Los hermanos sanrafaelinos podrían acompañar la gestión provincial sin renunciar a su espacio. No sería inteligente descartar esa posición, por si los vientos cambian en el futuro.

Otro tema sensible es saber qué va a pasar con la Sede Administrativa en San Rafael. Este es un bastión del Gobierno provincial que abrió Roberto Iglesias cuando Sanz era intendente, creando delegaciones de sus ministerios como una forma de darles espacio a sus militantes para ir creciendo en el territorio. Esto lo incrementó Cobos y Jaque lo llevó a su máxima expresión, creando incluso un frente de conflicto con Omar Félix cuando era intendente.

Paco Pérez ha dicho que no piensa mantener esas estructuras y citó el caso sanrafaelino en una reunión que tuvo con los intendentes, como ejemplo de lo que no hay que hacer. Los Félix estarán muy atentos a lo que pase en este sentido.

Por ahora, el tándem Félix-Pérez, funciona como tal. Hay buen diálogo y se proyectan unidos.

Pero el tiempo dirá qué pasa. Al igual que pasa cuando las parejas se unen, al principio el fuego del romance lo condiciona todo, pero es el transcurso del tiempo el que consolida la unión.

O la destruye definitivamente. Habrá que ver.
 

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