País
Viernes 09 de Junio de 2017

Un joven produce en La Quiaca "spinners" con una impresora 3D casera

Se trata de Emmanuel Inca, de 23 años, quien hace poco más de ocho meses fabricó su propia impresora 3D "en versión beta"

Un estudiante de ingeniería de la localidad fronteriza de La Quiaca, en Jujuy, creó una impresora 3D casera con la que fabrica distintos elementos, entre ellos, el famoso juguete antiestrés Spinner, por el cual es reconocido en toda la provincia.

Se trata de Emmanuel Inca, de 23 años, quien hace poco más de ocho meses fabricó su propia impresora 3D "en versión beta" (es decir que el artefacto casero puede mejorarse), con la que logró fabricar juguetes, piezas con movimiento y mecánicas, además de spinners.

El emprendimiento autogestionado por Inca produce un total de diez spinners por día que son distribuidos en localidades de la provincia de Jujuy y Salta.

Además, Inca capacita a otros jóvenes quiaqueños para que ellos mismos fabriquen sus impresoras 3D, y los ayuda en el diseño de diferentes objetos.

El estudiante de ingeniería electrónica y técnico electricista explicó a Télam que el emprendimiento surgió "poniendo en práctica conocimientos para hacer frente la impresión 3D".

"En un primer momento, creamos piezas sólidas como adornos y juguetes, y luego comenzamos a fabricar los spinner. Además incursionamos con la elaboración de elementos con movimientos y proyectamos la fabricación de piezas mecánicas y de prótesis", enfatizó.

Sobre el Spinner, un juguete compuesto por tres brazos y tres ruedas interiores unidos a un eje que gira dijo: "hace seis meses que lo desarrollamos y nosotros lo llamamos spinners biodegradables ecológicos por los materiales que utilizamos".

"Trabajamos con materiales biodegradable porque son ecológicos, los cuales no tienen impacto ambiental cuando se los desecha", reveló y detalló que el mismo es un "filamento plástico que se produce en nuestro país, hecho a base de caña de azúcar".

Asimismo, aseguró que con el acceso a la impresora 3D intentan "cubrir una parte de la demanda que hay del juguete antiestrés teniendo en cuenta que en el NOA (noroeste argentino) no hay fabricantes".

Inca contó que la fabricación de un spinner lleva un tiempo de una hora y media "ya que se deben limpiar los elementos y esterilizar la partes de las tuercas pensando que puedan disfrutarlo los niños", indicó.

Por otra parte, sostuvo que en el momento de su creación el spinner tenía un alto costo para los ciudadanos que padecen de un alto estrés o niños autistas. Pero, siguió, actualmente el juguete es accesible para todos los que quieran adquirirlo.

Cabe aclarar que la fábrica-taller está emplazada en la localidad de La Quiaca, donde se crean diez spinners por día que luego son distribuidos en las localidades de San Salvador de Jujuy, Libertador San Martín, Tilcara y Humahuaca y se extiende a las ciudades salteñas como Güemes, Orán y la capital.

Asimismo, los jóvenes emprendedores realizan juguetes articulados, también caracterizados "antiestrés" como un cubo giratorio, vasos espirales, entre otros.

En relación con futuras producciones, Emmanuel proyecta crear "prótesis complejas" a través de la utilización de energía renovable, además de incursionar en la robótica con una visión "que sea de producción industrial".

Del emprendimiento participan el hermano del impulsor del proyecto, Ulises Inca, y Ayme García, quienes llevan adelante las creaciones en tres dimensiones "bastante aceptados y requeridos por los jujeños", finalizó.