País
Lunes 06 de Julio de 2015

Para el departamento de Irrigación es urgente acumular el agua de lluvia

El Fondo Verde de Naciones Unidas para el Desarrollo avaló los proyectos para construir reservorios. La idea es que cada uno de los ríos tenga una forma de conservar los grandes y frecuentes aportes pluviales.

Por Carina Luz Pérez
perez.carina @diariouno.net.ar
En el quinto año consecutivo de crisis hídrica, desde el Departamento General de Irrigación de Mendoza miran con atención cómo crece la cantidad de lluvias en detrimento de la caída de las precipitaciones níveas en alta montaña. El cambio climático ya es un dato de la realidad mendocina y requiere tomar medidas en la actualidad para garantizar la provisión de agua en los próximos 50 años. 
Si bien, los tiempos políticos son distintos en la administración del agua frente a lo que pasa en el gobierno central, porque requiere de planes a largo plazo, sin duda que la convivencia con el nuevo gobierno radical estará centrada en diseñar un nuevo sistema de riego, que contemple no sólo cómo aprovechar al máximo el agua que puede aportar la nieve, sino toda aquella que viene de las lluvias.
En ese camino, el plan requiere construir reservorios en cada una de las seis cuencas hídricas de la provincia, y para ello, esta semana Irrigación informó que el Fondo Verde del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) preaprobó un crédito por $800 millones para tal tarea, a pagar en un plazo de 30 años y con una tasa anual del 1%, siendo este el único proyecto con luz vez que obtuvo Argentina.
“Creo que hacia adelante, es necesario rediseñar Mendoza dentro de la nueva variabilidad climática. A partir de esta nueva realidad es que necesitamos juntar el agua de lluvia, haciendo grandes reservorios. Uno deberá estar en Jocolí, si hablamos del río Mendoza; otro a partir del dique Cipoletti, pero esos son los regulados, porque no es lo mismo tener un reservorio para una cantidad de agua estimada, que para una que llega a dos millones de litros cúbicos en el momento, de forma violenta”, explicó el superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez. 
El problema no es sencillo de calcular porque hasta ahora nunca hubo mediciones de la cantidad de agua pluvial que pueden aportar los aluviones y al menos se requieren de 10 o 15 años para poder hacer una estimación. Aún así, urge tomar medidas en este sentido para proyectar dónde y cuántos piletones serán necesarios para acumular agua.
Además, el plan contempla continuar con la impermeabilización de canales de riego en todo el territorio, ya que de los 12.550 kilómetros de canales existentes, sólo 1.300 cuentan con esa estructura- lo que explica por qué en campaña, el gobernador electo Alfredo Cornejo, señaló este tema como uno de los puntos prioritarios que debería ser abordado. 
El otro elemento clave que deberá ser tenido en cuenta es algo que ya empezó a realizarse en los canales que es medir la cantidad de agua que pasa por cada uno de ellos en el preciso momento que sucede. 
“Al dar esta trazabilidad,se puede conocer a quiénes y cuándo llegó el turno de agua o si sucedió algún problema” explica el titular de Irrigación José Luis Álvarez. Fue durante su administración que la medición de la cantidad de agua realizada con telemetría, empezó a estar disponible con MIDO, una aplicación para el celular que puede ser consultada por cualquier ciudadano. A fin de año, estos puntos telemétricos llegarán a unos 500, pero requieren de 3.000 para cubrir todo el territorio, para lo cual, también será destinado parte del crédito del PNUD. 
Ahora, según explicó, el avance para saber qué cantidad de agua llega y queda en el suelo, también será medido por un sistema similar.
“Estamos sumando, medidores de la cantidad de agua que queda en suelo, pero como sabemos que no todo viene de lo que Irrigación provee, también mediremos el agua de los que tengan pozos subterráneos o por lluvia, por el sistema de telemetría, lo que permite saber cuáles son las eficiencias y cuáles no. Por eso hicimos el balance hídrico, para saber qué cantidad nos demandan, ya que hasta ahora solo sabíamos lo que ofrecíamos. Todo esto nos implica que, al saber esto, podemos dar el agua por el tipo de cultivo”, cerró el funcionario.
El Canal Cacique Guaymallén, bajo la lupa
De sus 40 kilómetros de extensión, el canal Cacique Guaymallén sólo está impermeabilizado en un corto sector. Este es un ejemplo, de cuánto falta por hacer en la materia para aprovechar al máximo el agua por deshielo, ya que de él son alimentadas las plantas potabilizadoras de Luján, Maipú, Alto Godoy y Benegas.
Existen alrededor de 51 proyectos de obra para optimizar su uso, incluyendo aquello que implica un problema constante, como la cantidad de basura que los mendocinos tiran en este lugar, el avance de las industrias sobre sus márgenes, y las necesidades turísticas, entre otras.
En este tema, se espera el financiamiento de la FAO para completar estas obras, calculadas en 500 millones de dólares y un plazo de ejecución de al menos 10 años.
►"Es necesario rediseñar Mendoza dentro de la nueva variabilidad climática, y a partir de esta realidad necesitamos juntar agua de lluvia" (José Luis Álvarez, superintendente Irrigación).
►800 millones se necesitan para obras que abarcan reservorios, impermeabilización de canales, reconducción de ríos, etc.
►1.300 kilómetros de canales. Son los que están impermeabilizados hasta el momento, de un total de 12.550 kilómetros de la red.

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