Sábado 22 de Julio de 2017

Para expertos, el Mercosur anda mal pero es necesario para crecer

Especialistas mendocinos señalaron que casi no cumplió sus metas en 26 años de existencia. Alentaron su reformulación para que se pueda avanzar en tratados de libre comercio.

Tras 26 años de existencia todos se empiezan a preguntar: ¿para qué sirve el Mercosur? ¿Cumple sus metas? ¿Impacta para bien o para mal en la vida de la ciudadanía? ¿Es una herramienta de crecimiento o una tribuna para la foto de los presidentes?

A los que lo vieron nacer con sólo mirar hacia atrás les da la impresión de que el bloque regional consiguió muchísimo menos que la expectativa que había generado hace un cuarto de siglo y así lo ratificaron ayer a Diario UNO los especialistas.

La síntesis es que el Mercosur anda mal, ha estado y está muy lejos de sus metas originales pero aun así incrementó el comercio, sobre todo entre Argentina y Brasil, y es necesario.

Para los expertos, no existe la opción de cerrar el Mercosur. Como mucho hay que modernizarlo para los tiempos actuales.

En su génesis el Mercosur nació a imagen y semejanza de la Unión Europea. Su sigla Mercado Común del Sur explicaba la ambición del proyecto en el que Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay operarían como un solo país como lo hace hoy Europa: libre tránsito de bienes y personas y un parlamento común, fusión a la que Europa le agregó la moneda única: el euro.

Esta característica fue la que destacó a Diario UNO Fernando Urdaniz, gerente de ProMendoza, la oficina que se encarga de trabajar con las exportaciones mendocinas.

"La idea original del Mercosur fue buena pero la vara fue muy alta. Se creó un mercado común como el de Europa y apenas somos hoy una unión aduanera imperfecta porque lo único que se consiguió, de todas la metas, fue la reducción de los aranceles internos entre los socios".

Explicó que "la diferencia con Chile es que ellos nunca entraron en un mercado común sino que firmaron acuerdos de libre comercio, que sólo eliminan aranceles pero que no incluyen la libre circulación de personas, ni una moneda común, ni políticas macroeconómicas coordinadas como exige el Mercosur".

Aun así Urdaniz rescató que con el Mercosur "mejoró muchísimo el comercio intrazona. Brasil se convirtió en nuestro principal socio y el principal destino de nuestras exportaciones. En Mendoza les permitió al ajo, a la metalmecánica, a la olivicultura y al sector frutícola ganar mercados en Brasil".

Para el ex ministro de Economía de la provincia Raúl Mercau, ese crecimiento en cambio "fue por la característica de mercado natural de Brasil respecto de Argentina más que por los beneficios del Mercosur".

Mercau señaló que "Mendoza nunca se vio beneficiada porque los grandes acuerdos del país con Brasil apuntaron al sector automotriz o el de la caña de azúcar".

Sin embargo, indicó que "la integración de los países vecinos no hay que desalentarla, sino replantearla porque encerrarse económicamente no es bueno y abrirse indiscriminadamente tampoco".

Al respecto el ex ministro dejó en claro que los tratados de libre comercio son convenientes si se pactan adecuadamente y dependiendo de la situación internacional: "Eso de vivir con lo nuestro no es lo conveniente".

En el mismo sentido fue el economista de la Fundación Ideal Pablo Salvador, quien coincidiendo con el resto de los entrevistados afirmó que "no hay otro camino para la Argentina y el Mercosur que buscar nuevos socios comerciales y sería muy bueno entrar a la Alianza del Pacífico (integrada por Chile, México, Colombia y Perú)".

Recalcó que "hoy ningún país sobrevive cerrándose al comercio mundial porque ninguna nación es capaz de autoabastecerse".

Salvador señaló que "el Mercosur nunca funcionó a pleno y nunca estuvo a la vanguardia de los bloques regionales". Comparó que tiene más gente y PBI que su vecina, la Alianza del Pacífico, pero esta última exporta 40% más que el Mercosur.