La provincia
Domingo 09 de Agosto de 2015

Para tener en cuenta: cuándo el IPV permite alquilar o vender las casas

Problemas de salud y cambio de lugar de trabajo son las únicas motivaciones para tramitar la autorización estatal. Desde 2012 se avalaron 15 arriendos y se desadjudicó a 1.000 familias por usufructuar la propiedad sin permiso.

Por Gonzalo Conti
conti.gonzalo@diariouno.net.ar
Las casas que entrega el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) de Mendoza sólo pueden ser alquiladas o vendidas por los adjudicatarios en casos especiales como traslados por razones de trabajo o problemas de salud de algún miembro del grupo familiar. Desde 2012 ya se autorizaron quince alquileres por estos motivos. Pero por comerciar con ellas de manera ilegal fueron desadjudicadas más de mil familias.
Los requisitos por los que una persona o un grupo familiar puede pedir al organismo un permiso para colocar su vivienda en alquiler son excluyentes. Sólo la necesidad de vivir más cerca de un centro asistencial por problemas de salud, o que se produzca un traslado laboral por el cual vivir allí sea inconveniente, son justificativos aceptables.
Para obtener el aval del IPV es necesario presentar ante las autoridades una nota con las aclaraciones y antecedentes solicitando la excepción, además de estar al día con el pago de las cuotas.
Omar Parisi, titular del IPV, aseguró que “esto siempre fue así, no es nada nuevo”, aunque confirmó que hacerlo sin alguno de esos motivos es “totalmente ilegal e implica sanciones”.
Explicó también que son casos que pueden ocurrir, como una mudanza al sur de la provincia, por lo que no se puede obligar a esa familia a seguir viviendo acá y se le regulariza la situación.
Para el caso de la venta de la vivienda los requisitos son similares y, en caso de tener todos los papeles en regla, el IPV se hace cargo de la hipoteca y recalcula el valor.
Ilegales castigados
Como el objetivo del IPV es brindar acceso a la vivienda con una distribución equitativa, beneficiando a las familias que más lo necesitan, las medidas aplicadas por la institución contra quienes utilizan la casa para beneficios económicos personales (alquiler o venta), o quienes la desaprovechan (abandono), son severas.
“Cuando alguien deja la casa, la vende o la alquila ilegalmente, se la desadjudicamos de manera inmediata. Creemos que una casa de algún programa del IPV es para personas o familia que realmente la necesitan”, confirmó Parisi.
Además, informó que el organismo recibe denuncias periódicamente por algunos de estos casos y que, en lo que va de su gestión desde 2012, se aplicó la sanción en más de mil casos, sin distinción de zonas o barrios. 
Aunque no se toman medidas judiciales por actuar a espaldas de la institución, no se les devuelve el dinero ya abonado y quedan en una especie de veraz del IPV, excluidos de por vida para acceder a cualquiera de los programas.
Cuando una casa es desadjudicada, el IPV la ofrece a la familia que estaba viviendo allí a cambio del pago del alquiler y, en el caso de que estos no quieran ser propietarios, se los desaloja y se le hace entrega de la vivienda a otras personas que la necesiten.
“De todas formas eso nunca ocurrió porque la cuota mensual es de $1.500, mientras que un alquiler en cualquier otro lado no baja nunca de los $3.000, entonces prefieren quedarse allí”, cerró Parisi frente a la consulta periodística.
►102 barrios. Mendoza es, después de Buenos Aires, la provincia que más fondos recibe de parte de la Nación para edificar viviendas. En la actualidad, el IPV está levantando 102 barrios en diversas zonas de Mendoza.
►Para denunciar sobre alquileres, ventas o abandonos, llamar al: 0800-222-4784 o al 449-9600 y marcar la opción 1
Cada unidad habitacional tiene un valor cercano a los $450 mil
Las casas del Instituto Provincial de la Vivienda están destinadas a familias que tienen dificultades para acceder a viviendas con alquileres elevados.
El titular del organismo, Omar Parisi, explicó que los barrios construidos por el IPV tienen urbanización completa, que incluye los servicios de gas y agua, calles asfaltadas con cordón, cuneta, banquina y arbolado, más iluminación en todas las veredas. 
“Cada casa cuesta cerca de $450 mil pero, la verdad, si se contempla todo eso, estamos construyendo barato”.
Por otra parte, la cuota mensual que deben pagar los adjudicatarios es de $1.500.
►Para obtener el aval del IPV es necesario presentar ante las autoridades una nota con aclaraciones y antecedentes.
►En los últimos tres años se aplicaron más de mil sanciones, “sin distinción de zonas o barrios”, dijo Omar Parisi
►Pasan a estar en una especie de clearing del IPV, y excluidos de por vida para acceder a los programas estatales
 

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