Deportes
Domingo 20 de Marzo de 2016

Paro del transporte público por la violencia en el fútbol

Un 40% de los micros de Santiago, Chile, pararon en protesta por los destrozos de las máquinas cuando acuden a los partidos del torneo local.

Un 40% de los micros del transporte público de Santiago realizaba este domingo un paro en protesta por la violencia de las barras bravas de los equipos chilenos que destrozan las máquinas cuando acuden a los partidos del torneo local.
 
Al menos tres sindicatos de conductores de empresas de autobuses que operan los recorridos de la capital chilena, decidieron no salir durante esta jornada, debido a que se juega el partido clásico del fútbol local entre Colo Colo y Universidad de Chile, que se jugará en el estadio Nacional, donde se esperan unos 50.000 hinchas.
 
Ante esto, la presencia de autobuses en la ciudad se vio mermada a causa de la protesta, principalmente en los recorridos que los vehículos realizan por el estadio Nacional, lo cual afectó a la población de esta ciudad de 8 millones de habitantes, incluidos los hinchas que intentaban llegar hasta el escenario de juego.
 
"Un 40% de los autobuses no salieron a sus recorridos y están en paro", dijo Claudio Orrego, intendente de Santiago. Los chóferes se quejan de que las barras bravas se suben a sus máquinas sin pagar pasaje, realizan destrozos y amenazan a los pasajeros, principalmente cuando estos equipos, que tienen las hinchadas más grandes del país, juegan en Santiago.
 
"Estamos aburridos. Llevamos años hablando con las autoridades y siempre pasa lo mismo", dijo Miguel Matus, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte (Fenamet), a medios locales, quien cifró en 1.500 autobuses los que no salieron a trabajar.
 
El sábado, hinchas de Colo Colo provocaron disturbios durante el último entrenamiento de su equipo, dejando 23 detenidos y cuatro autobuses con daños, según la Policía.
 
Por su parte, la hinchada de la U. de Chile también provocó problemas el viernes en la práctica de los universitarios. La Intendencia (Gobernación) de Santiago determinó un plan de seguridad para evitar hechos de violencia en los autobuses que sí salieron a trabajar, mientras que el metro de la capital trabajaba con normalidad.
 
La violencia de las barras ha sido un dolor de cabeza para las autoridades chilenas que decidieron implementar una ley de violencia en los estadios, aprobada en 2012 durante la presidencia de Sebastián Piñera (2010-2014), la cual retiró a la policía de la seguridad de partidos y pasó la responsabilidad a los clubes, que deben contratar guardias privados para controlar desmanes.

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