Política
Domingo 11 de Diciembre de 2011

Pérez: “No vengo acá para cuidarme la imagen, yo vengo a jugar fuerte”

La indefinición en Irrigación y las primeras medidas, relatadas por un gobernador obsesionado por las muertes viales y que dice que duerme sin acudir a las pastillas. Especial multimedia.

Faltaba sólo un día para que Francisco Pérez a los 44 años se convirtiera en el octavo gobernador de Mendoza desde el regreso de la democracia y rápidamente uno se daba cuenta de que lo dominaba la ansiedad.

Desde el primer piso del hotel Intercontinental, en donde armó su búnker antes de mudarse desde ayer a la Casa de Gobierno, se reunía con ministros, colaboradores, daba instrucciones, recibía a los medios en un frenesí que, admitió el propio mandatario, lo tenía muy cansado. “Lo que queremos es que ya llegue la hora, venimos desde hace meses con esto”, se sincera un hombre muy cercano a Paco. Y la hora debe llegar, para que el nuevo encargado del sillón de San Martín tome la decisión que todo el mundo espera que tome en uno de los temas más calientes.

“Irrigación no se puede intervenir y Eduardo Frigerio aún no presenta su renuncia”, se resigna Pérez en el arranque de la charla con Diario UNO. “Pero lo vamos a normalizar, estaremos a la altura de las expectativas”, promete sin dar demasiadas precisiones.

Como todo en la vida, cuando uno tiene una tarea inmensa por concretar lo mejor que se puede hacer es empezar. “Esto es cuando se entra a una casa nueva, se empiezan a acomodar los muebles y después el tema de la economía. Acá lo primero que tenemos es trabajar en las leyes de Avalúo, Impositiva y Presupuesto. Y después comienza la tarea entre lo coyuntural, lo cotidiano y lo estratégico”, relata Pérez.

 

 

 

 

 

 

–En definitiva, ¿de cuánto va a ser el Presupuesto?
–De $12 mil millones, aunque no está cerrado. El déficit va a ser del 7% u 8%, entre 600 y 700 millones de pesos, pero es una cosa con la que hay que aprender a convivir. No estamos haciendo lo que hizo Jaque con Cobos, que auditó todo, no hay esa actitud hoy.

–¿No deberían tenerla?
–Hay una relación de confianza, uno confía en los que hasta hace poco fueron compañeros de gabinete.

–Pero el Gobierno sacó varios decretos que usted no sabía, autorizó la minería, por ejemplo.
–Hubo una falta de verticalidad y comunicación importante que se lo transmití a Jaque y a otros funcionarios. Este es el perfil que voy a dar, me voy a hacer cargo de las decisiones positivas y negativas. No vengo acá a cuidarme la imagen, yo vengo a jugar fuerte.

–¿Qué quiere como gobernador?
–Yo voy a hablar de industrialización, de tecnología, que me parece clave, del sistema educativo; tenemos que ser un polo turístico fuerte. Hay que ordenar el sistema sanitario y disminuir sensiblemente los accidentes viales, me obsesiona esa situación. Vamos a implementar el sistema de tarjeta SUBE para el trasporte. Y voy a hacer un reconocimiento a los hacedores culturales, también.

–¿Qué provincia se encuentra, aunque no creo que use el argumento de la pesada herencia?
–Noo, yo miro hacia adelante. Lo dijo Arturo Jauretche en El medio pelo argentino: siempre la culpa es de los otros, si te gusta el durazno aguantate la pelusa. Yo vengo acá para mirar hacia adelante y ver cómo nos ponemos por encima de los problemas. Voy a recibir una provincia en movimiento.

–¿Por qué hay una sensación de crisis profunda?
–La verdad es que para mí es un privilegio ser gobernador. Esta provincia tiene situaciones que muchas no tienen, a partir del recurso humano sobre todo.

–Se habla de que aumentará impuestos (Automotor, Inmobiliario) y de que sube el agua . Pero no habla de un recorte de gastos en el Estado.
– Lo he dicho, no me han prestado atención. En Salud hay 500 millones de pesos en insumos y muy pocos proveedores, hay que generar mayor competencia.

– ¿Y el tema del empleado público?
–De todo: personal, pauta, en muchas cosas se puede hacer cirugía.

–Está claro que se puede hacer. Ahora, ¿se va a hacer?
–No es sólo que se va a hacer, hay que generar recursos. No todo tiene que ser endeudamiento o ir a pedir a la Nación. El desorden que hay en Ingresos Brutos, por ejemplo, hay más de 200 actividades que tienen exenciones.

–¿Y cuántas de ellas se eliminarán?
–Muchas, casi todas,

–¿La vitivinicultura también?
–Hay que ver, hay sectores y sectores.

–Se avecina un 2012 complicado desde lo económico. ¿Usted asumirá sin viento de cola?
–Puede ser, pero soy optimista y al mal tiempo buena cara. En mi vida, todo revés dio una oportunidad. En ese sentido me siento muy tranquilo con el gabinete, que hay que ver en la cancha ahora.

–También se avizora mucha conflictividad sindical.
–Vamos a generar un cuerpo paritario central. Vamos a tener diálogo: cuando se pueda, se podrá y cuando no se no pueda, no. No creo que vaya a tener problemas con Raquel Blas (la titular de ATE).

–Todavía le cuesta convertirse en el conductor del PJ mendocino.
–Yo no nací con liderazgo propio. Pero por supuesto que quiero conducirlo al PJ, es lo que siento y es mi obligación. El tema es que hay que hacerlo con mucha persuasión,va a haber mucha discusión política

–¿Cómo siente su relación con la gente?
–Mi relación con la gente es natural, de respeto. ¡Ojo!, no soy un pop star con el que todo el mundo se quiere sacar una foto, mucha gente también pasa con indiferencia.

–¿Y cómo asume la responsabilidad del gobierno, con miedo?
–Nooo, con naturalidad. Si me tengo que comer una piña por algo, me la comeré.

–¿Duerme de noche?
–Sí, totalmente, y sin pastillas. Aunque llego muy cansado y me despierto temprano. En eso la actividad física es importante, tengo que acentuarla un poco más. Diciembre es un mes muy difícil para todo esto y estoy teniendo algunos problemas. No estoy yendo ni a almorzar ni a cenar a mi casa y mis chicos lo están sintiendo. Y estoy cansado, tengo ganas de volver a dormir siete horas, pero estoy tranquilo.

Nuevo estilo y el mismo discurso K en contra de las corporaciones

Si habrá alguna diferencia entre Francisco Pérez y Celso Jaque será que, según dice el primero, la conducción del Gobierno se hará poniendo a la política sobre la gestión.

Y en sintonía con el discurso de asunción de Cristina Fernández, cargó contra las corporaciones y buscó marcarles la cancha. Paco habla de que dará “marcos de referencia”. Pero advierte de que “si alguien saca los pies del plato, hablaremos en otros términos”.

–El ex gobernador siempre relegó la política para hablar sólo de gestión. ¿Usted seguirá el mismo camino?
–La política siempre tiene que estar por encima de la gestión. A esta provincia la gobierna la política y a la Nación también la gobierna la política. En los últimos 8 años quedó plasmado que el sujeto político se sustenta desde lo colectivo no desde lo individual y mucho menos desde lo corporativo. Llámese corporaciones de medios, de empresas, industriales... judicial. La política está por encima de todos ellos.

–¿Usted considera que Mendoza está cercada por las corporaciones?
–No, pero está en riesgo de ser copada si se relega a la política.

–¿Cuál va a ser su relación con las corporaciones?
–La que tiene que tener un gobierno que quiere que la provincia crezca con actividad económica y con movilidad ascendente. Los empresarios están para hacer negocios, los dirigentes políticos para hacer política. Ahora, cuando los empresarios empiezan a meterse en la política y los políticos empiezan a hacer negocios, empiezan los conflictos. El gobernador tiene que dar el marco de referencia para que los empresarios puedan hacer negocios, que la comunidad viva tranquila, que los chicos puedan educarse, que haya crédito…

–Está muy bien eso, pero suena a utopía.
–No es una utopía, es una realidad. Si alguien saca los pies del plato, hablaremos en otros términos. Pero sin lugar a dudas el poder político tiene la sartén por el mango, el que marca la agenda es el gobernador. Si no, estamos en problemas graves.

 


 

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