San Rafael
Domingo 01 de Mayo de 2016

Perros peligrosos, humanos mortales

Opinión sobre la tenencia responsable (o irresponsable) de mascotas y el caso del que se habló esta semana tras un fallo judicial. 

La semana que acaba de pasar en Buenos Aires hubo un fallo inédito cuando un tribunal condenó a 8 años de cárcel al dueño de un perro que mató a un nene al considerarlo culpable de homicidio. El fallo sienta jurisprudencia y es la primera vez que se condena a prisión a una persona por lo que hace un perro.
En mi opinión es un fallo más efectista que efectivo, que probablemente sea revocado en instancias superiores. Fallos de este tipo sólo serían acordes si antes resolvemos en serio muchas cuestiones pendientes del tema.
Primero, una legislación única para todo el país o al menos que se hagan cumplir las cientos de normas municipales y provinciales que hay. Cosas más o cosas menos, ya se sabe que si se cumpliera la ley, o se hiciera una bien hecha, los perros deberían tener chips, estar inscriptos, no estar en la calle salvo que vayan de la mano de su dueño con los elementos acordes, como correa, e incluso tener un seguro de responsabilidad civil.
Pero como todos sabemos, en este país eso no se cumple, por eso me parece el caso antes mencionado una “isla” en medio de un problemático desierto de incumplimientos. Se mal llama perros peligrosos a algunas razas por su contextura física, capacidad de mordida y otras características.
Pero nos olvidamos que el principal responsable es quien lo crió. Un Ferrari no es un auto peligroso sólo porque puede alcanzar casi 300 km/h, el peligroso es el que lo conduce a esa velocidad. En San Rafael ya tuvimos un episodio de un perro que mató a un nene luego de que le explotaran petardos tirados por personas que festejaban un triunfo de la selección de fútbol. Si tuviéramos por un instante 40 veces mejor audición como tienen ellos tal vez, sólo tal vez, entenderíamos lo que se siente.
Es saludable que en Godoy Cruz ya haya casi 200 perros con chips, es un método efectivo para el control de este problema. Así, un perro abandonado o que muerda a alguien se sabrá de quién es, se podrá actuar sobre esa persona.
Además hay que lograr que no cualquier persona pueda tener cierto tipo de razas. No quiero ayudar a estigmatizarlos más de lo que lo están, pero un pitbull no es para cualquiera.
Quien quiera tener uno debe demostrar que es capaz de hacerse responsable con los exámenes correspondientes. Hoy cualquiera tiene este tipo de perros, incluso por motivos banales como para aparentar o como negocio. Necesitamos una sociedad madura para tratar estos temas, hay que exigirles estas legislaciones a nuestros "peligrosos" políticos. No dejemos que nos siga mordiendo la raza potencialmente peligrosa, de dos patas.
Por Javier Martín *
*Jefe de Redacción de UNO San Rafael
unosanrafael2012@gmail.com

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