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Miércoles 09 de Noviembre de 2011

Pesa menos que su hija

Rebecca Jones está tan delgada que puede usar la ropa de su hija, Maisy, a la que supera en 20 centímetros de altura. De esto dice sentirse "orgullosa", "aunque se que está mal, pero me hace sentir bien. No creo que esté flaca, siempre me veo más gorda".

Rebecca Jones sufre desórdenes alimentarios desde los 11 años cuando engordó hasta los 90 kilogramos a raíz del divorcio de sus padres. A los 13 enfermó de anorexia, comenzó a perder peso y a recibir los elogios de sus amigos. Sus padres, sin embargo, no se percataron de la enfermedad que sufría su hija.

Desde entonces, solo se alimenta de sopa, tostadas y bebidas energizantes y los doctores ya le avisaron que podría morir por la carencia de nutrientes, según publica el Daily Mail.

Rebecca Jones está tan delgada que puede usar la ropa de su hija, Maisy, a la que supera en 20 centímetros de altura. De esto dice sentirse "orgullosa", "aunque se que está mal, pero me hace sentir bien. No creo que esté flaca, siempre me veo más gorda".

La mujer es de Manchester, en Reino Unido, y cuenta que a causa de la anorexia dejó de menstruar y pensó que la enfermedad la había dejado estéril, pero se quedó embarazada a los 19 y tuvo a Maisy.

Durante su embarazo quiso seguir las recomendaciones de los médicos de comer abundantemente. Sin embargo, su organismo ya no toleraba los alimentos.

"Mi novio intentó ayudarme a comer, pero mi estómago se había vuelto tan pequeño que la comida me ponía enferma".

La mujer, que lucha contra la enfermedad, asegura que estimula a su hija a que coma pasteles, pizzas y todo lo que le apetezca.

 

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