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Viernes 09 de Diciembre de 2011

Pidieron un festejo de fin de año sin la explosión de pirotecnia para preservar a las mascotas

Las organizaciones defensoras de los derechos de los animales advierten sobre sus graves consecuencias. Aseguran que la acción de los petardos puede provocarles todo tipo de lesiones. El recordado caso del perro Facha (foto)

Cecilia Amadeo
camadeo@diariouno.net.ar

Sábado a las 7 y media. Los bomberos de Ingeniero White, una localidad cercana a Bahía Blanca, en el sur de la provincia de Buenos Aires, reciben un extraño llamado. El perro de una familia que vive en la calle French se ha quedado atrapado en una reja de la propiedad. El ruido de unos petardos lo asustaron tanto que el animal salió despavorido y se atascó entre los barrotes.

Esta es una de las consecuencias más leves que pueden sufrir los animales expuestos a los estruendos de la pirotecnia. “Lo que sucede con mayor frecuencia es que los perros que salen como locos mueran atropellados. También hay muchos que terminan lastimados porque entienden que se trata de un juego y persiguen a buscapiés o petardos”, explicó Soledad Moretti, de la Red Animalista de Mendoza.

“Esta Navidad yo también quiero pasar una noche de paz”. Las letras blancas redondeadas sobre la foto de un perro de ojos tristes invitan a sumarse a esta campaña que por estos días circula por los correos electrónicos de los mendocinos. La iniciativa es impulsada por varias organizaciones vinculadas con la defensa de los derechos de los animales, entre las que se incluye la mencionada red.

Moretti insiste en directamente decirle “no” al uso de la pirotecnia. “No pedimos que se use menos o que se use con cuidado. Decimos que no se use, no sólo por los accidentes con personas sino también por los daños a nuestros animales. La pirotecnia es una tortura para ellos porque tienen el oído más desarrollado que nosotros. Si prestan atención, encontrarán durante todo diciembre aves muertas en las veredas porque los estruendos les provocan paros cardíacos”, dice la activista.

Sin embargo, la organización sabe que el uso de fuegos artificiales, petardos, cañitas voladoras y otros artefactos son una práctica muy arraigada que difícilmente puedan revertir. Por eso han elaborado una serie de consejos para acompañar y proteger a los animales domésticos y de alguna manera morigerar el impacto del festejo humano.

Llamativamente el instructivo no menciona el uso de sedantes para bajar el nivel de ansiedad de las mascotas.

“Preferimos que este tema se trate con el veterinario, porque la dosis varía de acuerdo con el tipo, el peso y el carácter del animal. De todos modos, también hay sedantes naturales como la valeriana que viene en tintura o una infusión con flores de Bach”, cerró Moretti.

El recordado caso de Facha

El festejo de fin de curso de un grupo de alumnos del DAD (Departamento de Aplicación Docente de la UNCuyo) a fines de 2010 casi termina en tragedia para un perrito callejero en la plaza Independencia.

Es que uno de los adolescentes durante los festejos arrojó un petardo; el can lo tomó en su boca, explotó en su mandíbula y -como consecuencia- sufrió serias lesiones. El animal debió ser operado en una veterinaria de Guaymallén y debió atravesar una recuperación de más de dos meses.
 

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