Policiales
Miércoles 17 de Mayo de 2017

La fiscalía concluyó que no hay pruebas contra los rugbiers acusados de abusos de una joven

Pidieron el sobreseimiento para los acusados, al determinar que no puede probarse que hubo acceso carnal ni que la víctima estaba inconsciente. El juez de Garantías decidirá

El fiscal de Luján-Maipú, Hernán Ríos, concluyó este martes la investigación penal en la causa contra los siete jugadores de la selección mendocina de rugby, quienes habían sido denunciados por una joven mujer de abusos sexuales.

El magistrado solicitó el sobreseimiento de los cinco que aún quedaban imputados, al entender que no hay pruebas suficientes para acreditar lo denunciado.

Ahora habrá que esperar si Lucas Lecour, abogado de la denunciante, se opone al planteo y pide la intervención del juez de Garantías o si este último por iniciativa propia rechaza o avala el pedido del fiscal.

Cuando esto ocurra estará definida la situación de los sospechosos.

La resolución de la fiscalía desincrimina a los jugadores Sebastián Vanín, Ignacio Ceschín, Enzo Falaschi e Ignacio Biffi, quienes estaban imputados por violación, como así también al manager de la Unión de Rugby de Cuyo, José Hervida, sospechado de abuso sexual simple.

A principios de marzo ya habían sido desvinculados Ezequiel Pelaia y Maximiliano Filizzola, acusados sin prueba alguna e, incluso, producto de testimonios confusos que, al menos a uno de ellos, lo habían señalado por error.

El caso que estalló el 1 de febrero se convirtió en un verdadero culebrón judicial, cuando una joven de 20 años denunció a la Justicia penal que había sido violada y sometida a otros abusos sexuales por siete jugadores de rugby en una fiesta que se realizó en la casa del manager de la selección, en un barrio privado de Chacras de Coria.

La chica denunció los hechos a partir de lo que, según ella, sus amigas le habían contado porque no recordaba nada y sugería que le habían dado algo.

El fiscal concluyó que, a pesar de el hallazgo de ADN de los involucrados en manchas de semen en la ropa, no tiene prueba objetiva para afirmar que la joven fue violada como tampoco contó con una prueba científica ni testimonial de que haya estado inconsciente e impedida de su voluntad.

Testigo. La víctima radicó la denuncia a partir de los dichos de una amiga, que luego al declarar ratificó que la chica estuvo con algunos de los denunciados, pero negó que sepiera de una violación y afirmó que la denunciante estaba consciente.
Fuente: UNO Mza