Alvear
Viernes 16 de Junio de 2017

Más detalles del violento asalto a los almaceneros en Alvear

A la pareja de ancianos y un joven de 20 años, además de golpearon salvajemente les gatillaron dos veces con una 9 milímetros. Tres asaltantes fueron detenidos y buscan a un cuarto.

Un cuarteto de delincuentes perpetró un violento asalta a mano armada y a plena luz del día. Las víctimas fueron Gervasio Constanzo (74) y Ana Bogado (70), dueños de un almacén, más el nieto de 20 años que se encontraba en el local en ese momento.

Fuentes policiales confiaron que el líder de la banda no tuvo escrúpulos en apuntarles a la cabeza y gatillar, pero el disparo no salió nunca. Después los golpearon sin piedad.

Tanta malicia desplegada para alzarse con un botín de un par de billetes que no superaban los $50.

Durante la fuga, también intentaron dispararle a un testigo, pero tampoco funcionó el arma.

Mientras las víctimas eran atendidas por el personal médico del hospital Enfermeros Argentinos, aportaron algunos datos y en un rápido operativo, la policía logró apresar a tres de los autores del asalto y secuestró el arma utilizada en el hecho.

De acuerdo a la información brindada por el Ministerio de Seguridad, por el robo fueron detenidos Gustavo Redemí (39), Rolando Redemí (18), el hijo y Betiana Lucero (25). En cuanto al cuarto delincuente, los investigadores estaban abocados a su captura.

"Pueden ser tan hdp. Quieren robar, roben. Pero no les peguen a unos pobres viejos que lo único que hacen es trabajar, sin hacerle mal a nadie. Espero que no salgan, que queden presos y no salgan", colgó Ely Constanzo, una familiar, en su cuenta de Facebook.

El robo a mano armada se perpetró el jueves a las 11 de la mañana en la despensa Ana ubicado en Libertad y Chacabuco.

Gervasio, Ana y el nieto estaban atendiendo el local como todos los días. De un momento a otro, tres hombres irrumpieron en el negocio y al grito de dame la plata, los amenazaron con una 9 milímetros.

Para demostrar que la cosa iba en serio, el cabecilla de la banda le gatilló el arma en la cabeza a uno de los almaceneros, dos veces, pero el proyectil no salió nunca. Después, como represalia o por simple malicia, los golpearon a los tres salvajemente en la cabeza.

Una cuarta persona que estaba en el local, de la que nunca se dieron cuenta los delincuentes, logró escabullirse y llegó hasta un vecino para avisar a la policía.

Por eso los móviles policiales llegaron al lugar segundos después de que la banda se diera a la fuga.

Durante la huida, Gustavo Redemí y la mujer abandonaron la moto en que se movían pero el ardid no surtió efecto. Ya los habían divisado y los siguieron hasta una casa. El hombre ocultó la ropa dentro en una estufa y cuando ingresaron los uniformados dijo que estaba durmiendo. Pero no le creyeron una sola palabra porque, además, los almaceneros lo habían reconocido. En la vivienda secuestraron la ropa y también el arma, más 13 proyectiles con punta encamisada con teflón que puede atravesar chalecos antibalas.

La mujer cayó unos minutos después y el tercero fue Redemí hijo. Las víctimas del asalto también habían dado su descripción, por eso cuando el joven se presentó en la Comisaría 14 a preguntar por el padre, interpretando su mejor papel, los efectivos dejaron que pase a verlo bien de cerca, porque inmediatamente fue alojado en un calabozo.

Por ahora la investigación continúa para dar con el cuarto asaltante. La causa por robo agravado pasó al cuarto juzgado de Instrucción de General Alvear.

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