Alvear
Domingo 01 de Octubre de 2017

Regresaron los mensajes truchos con camionetas como premio

La estafa virtual que está donde vueltas se genera desde teléfonos con característica de Córdoba. Los delincuentes refinaron los mecanismos para engañar a sus víctimas.

La delincuencia no para nunca y aun que parezca mentira la tecnología les da la oportunidad de seguir delinquiendo aunque estén tras las rejas. Son las estafas virtuales.

Otra vez comenzaron a llegar a los celulares sureños mensajes de texto con faustuosos premios para algún afortunado. La característica es de Córdoba y como se ha podido comprobar en infinidad de veces, los mensajes se originan en teléfonos que manejan los internos que están alojados en penal de la provincia mediterránea.

En el historial de estas estafas, los premios fueron mutando de televisores gigantes a grandes sumas de dinero. Ahora el gancho es una camioneta cero kilómetro. Lo único que debe hacer el beneficiario del premio es pagar $7.500 por gastos de patentamiento y otros $7.500 por el envío del vehículo.

Como operan ahora

Desde que comenzaron las estafas virtuales, los delincuentes han refinado el mecanismo para operar.

El inicio es siempre igual, un mensaje de texto dando a conocer que uno es un afortunado ganador de un gran premio.

Ahora en el SMS aparece una dirección de correo electrónico. Cuando algún desprevenido cae en la trampa y envía el email, comienza a funcionar a pleno la maquinaria para llevar a buen puerto la estafa.

Primero desde esa dirección de email envían un supuesto reglamento con bases y condiciones del concurso. El primer detalle que debe alertar a la gente es que ese extenso reglamento está plagado de errores de ortografía y además se puede notar a simple vista que no conocen ni el almanaque, porque la fecha de finalización del concurso es el 31 de setiembre, cuando el mes concluye el 30.

Acto seguido brindan los datos de una dudosa página en internet, que es española y casualmente también regala autos de alta gama, en la que uno jamás encontrará el supuesto formulario para llenar.

Después de dar vueltas por la web el desesperado ganador solicita una manera más directa para acceder al sueño de su vida, una Toyota 0km, y es ahí cuando le envían un número telefónico (03516979389) que lo atiende un cordobés que haría las veces de representante.

Tras mucho palabrerío, el delincuente comienza a pedir datos personales hasta que llega el momento en que uno le hace saber que no caerá en el juego haciendo una simple pregunta ¿cómo está la cárcel?, es ahí cuando el silencio invade la línea y un segundo después finaliza la comunicación.

Recomendaciones

El último caso se había registrado en marzo. En Alvear una mujer pagó $6.500 y después de esperar días por el cero kilómetro que se había ganado como por arte de magia, se dio cuenta que el premio no llegaría jamás. Es ahí cuando acudió a radicar la denuncia.

Desde la policía vuelven a alertar a los vecinos para que no caigan en la trampa. La recomendación más simple es no prestarle atención y si la gente lo quiere, apenas recibe el mensaje concurrir a una dependencia policial y hacer la denuncia.

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