Policiales
Domingo 04 de Junio de 2017

Un policía está internado con la cara fracturada tras un ataque de vándalos en El Molino

El auxiliar Videla y dos compañeros respondieron a un llamado al 911 por una riña. Uno de los agresores recibió un disparo en la pierna y está en el hospital. "Casi me matan un policía" dijo el jefe de la Distrital Sur.

Una supuesta riña en el barrio El Molino terminó en una batalla campal. Vándalos arremetieron contra policías de la Comisaría 38 y uno de los efectivos terminó en el hospital con la cara hecha pedazos y con golpes por todo el cuerpo.

Antes de perder el conocimiento por la tremenda golpiza, el auxiliar Luciano Videla (24) recurrió al uso del arma reglamentaria y le disparó a uno de los vándalos en una pierna.

El policía fue trasladado a la policlínica San Rafael con fractura de pómulo, traumatismo de cráneo y politraumatismos varios. En tanto el agresor herido en la pierna quedó internado en el hospital Schestakow con fractura de fémur.

En el lugar de los incidentes, Policía Científica secuestró 6 casquillos de la 9 milímetros que habían utilizado los malvivientes para balear una casa.

El comisario Marcelo Calipo, jefe de la Distrital Sur comentó que "lo tenían en el piso porque el efectivo protegía el arma y le pegan por todos lados, son fracciones de segundo pero si no fuera por la reacción al usar el arma que sirvió para disuadir a los asociales, podría haber pasado lo peor. Le pegaron por todos lados. Casi me matan un policía", afirmó.

La juez Paula Arana está llevando el caso y por el momento hay dos personas imputadas, el hombre herido en la pierna y la madre, ya que la mujer también participó en la golpiza a Videla.

También ordenó que le retiren el arma al efectivo y sea sometida a pericias.

El episodio de violencia se suscitó en la mañana del sábado en las inmediaciones de Cantoni y Vélez Sarsfield en el barrio El Molino.

Los efectivos respondieron a una llamada de urgencia en la que se hablaba de una pelea y que le estaban baleando la vivienda a una mujer.

Cuando Videla junto al oficial ayudante Hernán Lorca y el auxiliar Néstor Costa llegaron al lugar se encontraron con al menos 6 personas que lejos de amedrentarse por los uniformados se les abalanzaron.

Lorca y Costa se trenzaron con una parte del grupo y Videla salió en persecución de los vándalos que escaparon por el callejón Los Laureles.

La corrida dio sus frutos, el auxiliar les dio alcance pero ahí comenzó la segunda parte de la batalla, dos hombres y una mujer lo rodearon y fuerza de golpes lo sometieron.

Videla quedó en el piso de rodillas y mientras lo castigaban duramente, se las rebuscó para proteger que no le robaran el arma, porque ya le habían quietado un cargador y después, para quitárselos de encima, desenfundó la 9 milímetros y le disparó a uno de los agresores en la pierna.

Cuando escucharon la detonación, los otros dos efectivos acudieron en su ayuda y cuando llegaron solo quedaba la mujer que le gritaba "le disparate a mi hijo" al tiempo que le seguía pegando.

El policía fue internado y sometido a una intervención quirúrgica en el rostro. Por el lado de Lorca y Costa, también tuvieron politraumatismos pero de carácter leve.

"Hay un punto en que el policía no sabe ni lo que pasó, le pegaron tanto que al final perdió el conocimiento", afirmó el comisario Calipo minutos antes de ingresar a la policlínica San Rafael donde permanece internado Videla.

En cuanto al herido por el auxiliar, continuaba hospitalizado pero con custodia policial.

Comentarios