La provincia
Lunes 25 de Enero de 2016

Por los aludes, rescataron a 3.500 viajeros y el paso a Chile sigue cerrado

En la Ruta Nacional 7 se produjeron 20 deslizamientos de barro y rocas. Hubo 18 parciales y 2 importantes.

cusimano.javier@diariouno.net.ar
Producto del mal tiempo y las intensas lluvias, un caudal de barro, sedimentos y grandes rocas impidió la circulación en la Ruta 7 y dejó varadas a más de 3.500 personas durante la medianoche del sábado y la jornada de este domingo.
La situación en alta montaña sigue complicada y crítica sobre la Ruta Nacional 7. El Gobierno de Mendoza, Gendarmería y el Ejército trabajaron en forma conjunta para evacuar a los damnificados con urgencia.
La fuerte tormenta que se desató el fin de semana y que había sido anticipada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) provocó varios aludes que interrumpieron el tránsito, obligaron a cortar el camino y pedir el cierre al vecino país hasta este martes. Se cree que si las condiciones del tiempo lo permiten recién entonces podrán terminar de quitarse los acarreos de ripio y tierra y solucionar el caótico escenario que se vive en altura.
Sin embargo, sigue vigente el alerta que rige en la cordillera mendocina, el cual prevé vientos intensos del sector oeste, con velocidades entre 80 y 130 kilómetros por hora. También áreas de lluvias y tormentas de variada intensidad. Se espera que las mismas estén acompañadas de abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo, ocasional caída de granizo, ráfagas e importante actividad eléctrica.
Operativo de rescate
Según información suministrada por el Ministerio de Seguridad, hubo 20 deslizamientos de tierra, 18 parciales y 2 totales con dimensiones importantes. Hubo aludes en varios sectores de la ruta 7. Los sitios más afectados fueron a la altura del kilómetro 1.176, pasando Uspallata hacia el oeste, y el kilómetro 1.182. A partir de allí, también se cortó en forma total el ingreso a toda la zona de montaña, ya que las rutas principales y secundarias quedaron obstruidas.
La medida preventiva impidió el tránsito de automóviles, colectivos y camiones hasta la destilería de YPF. De este modo, unos 200 transportistas tuvieron que pasar la noche en Luján de Cuyo a la espera de que se habilitaran nuevamente los caminos. Los cortes de ruta fueron efectuados por la Policía y Gendarmería, que trabajó para ordenar el tránsito que estuvo más cargado que lo habitual, ya que la luna llena reunió tanto en Las Vegas, como en Potrerillos varias fiestas juveniles.
Atento al desmán generado por los desmoronamientos, el gobernador Alfredo Cornejo convocó al Centro de Operaciones de Emergencia Provincial (COEP) para trabajar estratégicamente en el rescate de las personas que quedaron con sus autos detenidos e indefensos en el medio de la ruta. Al mismo tiempo, se le solicitó al resto de la población que se abstenga de intentar subir o bien tome como paso alternativo El Pehuenche, que es la única vía transitable por el momento.
Los mayores inconvenientes se produjeron a la altura de Horcones, entre las localidades de Picheuta y Polvaredas. Así lo aseguró la vocera de Defensa Civil, Silvia Grau, quien explicó que uno de los aludes tenía cerca de 800 metros de diámetro. En ese lugar tuvieron que ser atendidas miles de personas.
Otras 200 personas más quedaron inmovilizadas entre distintos aludes y se confirmó que cinco personas debieron ser asistidas en el hospital de Uspallata, entre ellas, un deportista, una mujer, un hombre y dos menores. El andinista estaba en el Aconcagua y sufrió un edema pulmonar. La señora es insulinodependiente, se descompensó y tuvo que ser enviada hasta el nosocomio para ser revisada por los médicos de guardia.
El hombre, de quien no se aportaron datos, también sufrió una descompensación y debió ser trasladado de inmediato, igual que dos menores de edad.
Roberto Munives, jefe de la Policía, quien es parte del comité de crisis por los aludes, aseguró que están todos fuera de peligro y alojados en distintos albergues.
Desde el COEP informaron que se habilitaron tres refugios para quienes se encuentran en la zona crítica: las escuelas de Polvaredas, de Punta de Vacas y de Puente del Inca; mientras que en el Cuerpo de Cazadores, se encuentran unos 150 evacuados. Este domingo se repartieron 3.500 raciones de comida por la mañana y la misma cantidad por la tarde noche. Fueron finalmente todos los rescatados que pudieron volver a sus hogares.
Las autoridades estiman que se realizarán trabajos por unas 24 horas más para liberar totalmente la ruta. Entre tanto, los evacuados tendrán que esperar. Muchos de ellos dejaron sus automóviles y pertenencias abandonadas en el medio de la ruta para resguardarse del frío. Debido a los intensos vientos, los helicópteros de rescate no pudieron sobrevolar la zona y los desplazamientos se realizaron a pie.
Tanto en alta montaña como en el Gran Mendoza siguen trabajando los ministerios de Seguridad y Salud, Vialidad Nacional y Provincial, la Secretaría de Ambiente y Defensa Civil de Mendoza y Las Heras. Además, actúan Gendarmería y el Ejército. También se dispuso el envío del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) móvil para transmitir en forma inmediata desde alta montaña la situación y que las personas tengan el servicio más cerca.
La mayoría de las comunicaciones se realizaron a través de mensajes de texto. Fue así como turistas y mendocinos avisaron a sus familiares y seres queridos el estado en el que se encontraban.
Muchos de ellos utilizaron este medio de comunicación para pedir ayuda a las autoridades o reclamar en algunos casos la falta de ayuda. La radio también sirvió para llevar tranquilidad a las personas varadas en la ruta mientras se montaban los operativos de rescate.
Trabajaron en la zona afectada seis máquinas. Sobre este aspecto, Roberto Munives, especificó que durante la noche del sábado trabajó personal de Vialidad nacional y las máquinas de la empresa Green con el objetivo de despejar la calzada. Desde ayer lograron un importante avance, pero quedó parte del peor de los desplazamientos de lodo y rocas.
Munives estimó que podrían levantar ese alud para dejar liberada la ruta cuanto antes y de ese modo dejar que circulen las personas que quedaron varadas en los distintos pueblos de la zona.
Fuente: Diario UNO de Mendoza

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