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Miércoles 02 de Marzo de 2016

Por los fusilados de siempre

Central Ballester ideó una camiseta alternativa que recuerda los fusilamientos de 1956 y a los chicos víctimas de la policía.

En el libro “Operación Masacre”, Rodolfo Walsh relata el fusilamiento de 12 civiles en los basurales de José León Suárez como represalia por el frustrado levantamiento cívico-militar de 1956 que tenía como propósito reponer en la presidencia a Juan Domingo Perón. A 60 años, el club Central Ballester recuerda esa masacre perpetrada por la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu con una imagen alusiva en la camiseta alternativa que utilizará en la actual temporada de la Primera D. Pero no es todo. También lo hizo como un mensaje contra la violencia institucional y por los chicos que son asesinados por la policía.

Ezequiel Rodríguez tiene 30 años y es el encargado de prensa del club, cuya cancha se está construyendo en José León Suárez. Es el responsable de la idea de este homenaje, que encontró la aceptación inmediata del resto de la comisión. “El mensaje es conservar la memoria y que esa imagen reivindique cualquier acción contra un golpe militar o una dictadura”, explica.

Desde el momento en que se conoció la camiseta con la imagen de una persona levantando los brazos y armas que le apuntan desde ambos lados, el club recibe mensajes de todos lados para conseguirla. “A los familiares de los fusilados queremos hacerles un homenaje en junio cuando se cumpla el 60 aniversario en un partido de local”, cuenta.

La camiseta, que ayer no utilizó en el debut ante Yupanqui (perdió 3-0), se presentó junto a un video en el que aparece “un extracto del libro Operación Masacre leído por dirigentes, jugadores y cuerpo técnico. Está el Tano Horacio, utilero y personaje histórico del club”, cuenta.

El responsable de prensa del club, conocido como “los canallas” por la similitud de la camiseta principal con la de Central, dice que hubo futbolistas que aceptaron de inmediato estar en la presentación. “A los jugadores les explicamos de que se trataba y los primeros en ofrecerse fueron Omar Chávez, el que más tiempo lleva en el club, y Pablo Lucero, con una gran conciencia social, además de Diego Carabajal y Esteban Leonardis”.

La dirigencia no dudó ni un instante en reivindicar a las víctimas de ese suceso nefasto del 9 de junio de 1956, que dejó cinco muertos, mientras que otros siete sobrevivieron. “Nos pareció lo correcto y no especulamos si quedábamos bien o mal con nadie. Es absoluto el compromiso político y social de los que estamos en esta comisión”, dice Rodríguez, nacido en Villa Ballester y en José León Suárez desde chico.

“La idea de la camiseta es generar pertenencia del club con la localidad. Los que trabajamos en Central Ballester somos de acá y ninguno era dirigente deportivo. El que se encuentra a la cabeza de este proyecto es un ex jugador histórico del club que se retiró el año pasado (Luis Orquera) y tiene una tapicería, el secretario trabaja en un estacionamiento de autos, hay uno que es docente, otro hace trabajo social en dos organizaciones en el barrio La Cárcova, yo soy diseñador gráfico. Todos estamos bien arraigados en lo que es José León Suárez, Villa Ballester y Boulogne”, cuenta.

Rodríguez cuenta cómo fue que se inspiró para el diseño de la imagen de la camiseta. “Se basa en el cuadro de Goya que aparece en la tapa del libro Operación Masacre y también tiene un vínculo con la tapa del disco de Los Redondos: ¡Bang!, ¡Bang!, Estás liquidado, que es alusivo a aquel cuadro. Quería vincularla al lenguaje de Los Redondos, de la gente de abajo”, explica.

Además, la camiseta de Central Ballester es una denuncia a los fusilamientos recientes y los de hoy. “Ahora en José León Suárez se cumplió el aniversario del asesinato de dos jóvenes”, el 3 febrero de 2010 luego del descarrilamiento de un tren, en La Cárcova, el barrio más cercano al Ceamse (donde se destinan los residuos de Capital Federal y el Gran Buenos Aires). “Y la policía sigue matando chicos”.

“José León Suárez tiene barrios muy carenciados, Villa Lanzone, La Cárcova, Corea, Hidalgo. Son todos lugares en los que el club tiene influencia. Toda esa gente no tiene muchas herramientas para defenderse y sus reclamos son mudos, como lo de los chicos que siguen matando”, dice para reafirmar que la camiseta intenta ser un grito contra la injusticia.

“En los clubes de la D se hace muy difícil, entonces a veces un partido político o un sindicato se ofrece para financiarte. No es nuestro caso. Con esto quiero decir que lo que hicimos con la camiseta está lejos de cualquier bandera política, simplemente es por un compromiso con la historia, con el barrio y ojalá que con el futuro”, subraya.

Fuente: Diario La Capital (Rosario) 

 

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