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Lunes 24 de Octubre de 2011

¿Por qué tanto Peronismo?

El presidente de la Fundación Fundar, Oscar Demuru, reflexiona sobre la responsabilidad política que le cabe al justicialismo en la coyuntura.

Nuestro país está inmerso y lo ha estado desde la aparición de Perón en la escena nacional desde el 45 del siglo pasado en lo que José Pablo Feimann llama la obstinación peronista.

Y a mi juicio no se trata de testarudez, sectarismo o fanatismo. El peronismo es lo menos sectario que hay. Si usted quiere ser peronista o militar en sus filas, tiene espacio como una gran avenida que contiene todas las corrientes del pensamiento nacional. Reitero no es fanatismo ni chifladura, es la realidad. El peronismo ha sido el protagonista de la modernidad nacional y popular del siglo pasado a partir del 45 y lo es del posmilenio supramoderno del siglo XXI.

Esto se expresaría así: no se pude hacer política fuera del peronismo y reitero que esto no es descalificante, es un dato de lo que se conoce como la "realpolitik".

El exceso de “peronismo” que se detecta en nuestra sociedad está en relación directa con el defecto de ideas, ideologías diferentes, de proyectos nuevos y que sean sustentables en el tiempo, al menos en el mediano plazo. 

Obvio es que este exceso, que la sociedad misma genera, tolera y legitima, tiene intrínsicamente una “ cláusula” de cumplimiento obligatorio con respecto a la responsabilidad, y es la de conducir el País en los tiempos que nos toquen y con los vientos que soplen, vengan de donde vengan.

Este círculo virtuoso de legitimación y otorgamientos de mandatos, nos obliga, aún con las "apreciaciones hechas de casi exclusividad”, a ser los mejores sin creernos que somos los únicos. Hay que gobernar desde lo “Nacional y Popular”, no como muletilla o slogan que todo lo justifica, sino con el profundo contendido de esa gran avenida, llena de convicciones y despojadas de mezquindades.

Que así sea.

Nunca menos, ni un paso atrás.

Siempre Adelante.

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