La provincia
Domingo 28 de Agosto de 2016

Pornografía infantil: hubo 90 casos en Mendoza en un año

El dato surge de una ONG internacional que rastrea las 24 horas lo que circula por la web y lo reporta a la Justicia local. El fiscal Santiago Garay dijo que cada vez son más violentos y que van en aumento.

La ONG Centro Nacional de Chicos Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés), que rastrea las 24 horas lo que circula por la web y nutre a la Justicia nacional, reporta que interceptó un tuit de un maipucino en el que enviaba fotos de alto contenido de pornografía infantil. La denuncia con copias de las fotos llega a la oficina del fiscal de Delitos Complejos, Santiago Garay, y allí comienza la investigación que puede terminar en la imputación. Como este caso, en sólo un año a esa fiscalía llegaron más de 90 denuncias de esa ONG sobre mendocinos que distribuyeron pornografía infantil y el delito va en aumento. En el país, el 74% de lo que circula viaja por las redes sociales.
En nuestro país, la distribución de pornografía infantil está penada, pero como la pena mínima es menor a 3 años (va de 6 meses a 4 años de condena), es un delito excarcelable. Por tanto sí la Justicia allana una casa, secuestra tecnología y prueba la distribución de esta pornografía, al involucrado sólo se lo imputa y recupera rápidamente la libertad.
Tal vez conociendo esta benevolencia del Código Penal, este delito no para de crecer y hasta volverse más violento.
"De acuerdo a los reportes que nos envía esta ONG, la pornografía es cada vez más violenta. No sólo hay abusos y violaciones, sino que ya implican torturas. Hay una gama de delitos: está el cibergrooming, en donde el adulto se gana la confianza del niño para que haga poses o se tome fotos desnudos y eso puede derivar en la sextorsión, porque después piden dinero al entorno para no difundir esas fotos", explica el fiscal Garay, que es el único punto de contacto de Mendoza de esta ONG, integrando esta red internacional 24/7 (todos los días, todas las horas) que tiene sede en Estados Unidos y lucha contra la pedofilia.
Un delito difícil de probar
Cada vez que la ONG detecta que circula algún material de abuso sexual infantil, envía un reporte al lugar de origen especificando la red por la que circuló, el correo electrónico que se usó y la dirección que marca el IP de la red que se utilizó. Según sus datos, en la Argentina el 66% de la pornografía que circula lo hace por Facebook, el 8% viaja por Twitter y el resto se hace por redes "Peer to Peer" (P2P) es decir, de dispositivo a dispositivo.
Sin embargo, todos esos datos no siempre colaboran para dar con el pedófilo que distribuyó la pornografía. Es que dependiendo de la gravedad de las imágenes o los contenidos de los chat, es la premura con la que llegan los informes. En algunos casos, eso tarda en llegar a la Argentina y luego demora otro tiempo más en distribuirse en las provincias.
"Hemos llegado a domicilios buscando al posible titular del correo y resulta que ya se mudó. O nos llegó el informe con el IP de la red de Wi-Fi que usó, pero en realidad envió pornografía a través de una red pública y utilizó su celular para hacerlo, ahora el 70% de lo que se distribuye se envía por celular. Eso es mucho más difícil de rastrear", admite Garay ya que de las 90 denuncias, lograron dar con el 20% de los implicados. De hecho hay un solo detenido: el ginecólogo del Hospital Central acusado de abusar sexualmente de un niño.
Atentos a las imágenes y el contenido de las conversaciones vía chat
Con la premisa de no sólo interceptar las imágenes con material pornográfico, sino también detectar y denunciar otras formas de abuso a menores, una ONG internacional incorporó el rastreo de las conversaciones de chat. 
Así se denunció el caso de un lasherino que durante una conversación con un contacto de una red social admitía haber tenido relaciones sexuales con un niño pequeño. 
Esa reciente denuncia está en período de investigación en la Fiscalía de Delitos Complejos, adonde también llegan los reportes de Interpol, como el caso del allanamiento de Guaymallén de la semana pasada, y otras denuncias directas de casos mendocinos.
Por Rosana Villegas
Diario UNO

 

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