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Martes 18 de Agosto de 2015

Postulan al papa Francisco para el premio Nobel de la Paz por tercer año consecutivo

Bronca. El gobernador de Mendoza acusó al coordinador trasandino del cruce por las demoras del domingo, que desataron serios incidentes con piquetes de los camioneros en alta montaña.

Por Alejandro Gamero
gamero.alejandro@diariouno.net.ar
Tras normalizarse la operatividad volvió la paz este lunes al corredor internacional a Chile, pero no así al Gobierno de Mendoza, donde están furiosos porque responsabilizan a las autoridades chilenas de Los Libertadores del cierre innecesario del paso y los incidentes que como consecuencia de ello se vivieron en Uspallata y Horcones, con camioneros fuera de sí, que cortaron la ruta 7 porque no podían cruzar al país vecino, impidiendo que miles de turistas llegaran a disfrutar de la nieve y las pistas de esquí en pleno día del niño. 
El gobernador Francisco Pérez en persona culpó ayer al coordinador chileno del paso internacional y adelantó que hoy mismo hará una queja formal y telefónica al ministro del Interior de Chile para pedir que al responsable lo separen del cargo. 
Tras el acto que recordó la muerte del libertador José de San Martín, Pérez disparó ante la consulta: “Lo que pasó ayer (por el sábado) fue un desastre anárquico por una decisión intempestiva y totalmente fuera de lugar del coordinador de Chile. Voy a presentar una queja formal al ministro del Interior de ese país, porque esto no puede suceder nunca más”. 
Enojado por una problemática que el mandatario se preocupó durante su gestión en resolver en medio de la apatía de los distintos organismos que administran el paso a Chile, Pérez disparó: “No quiero pensar, porque ya ha sucedido en otras oportunidades, que porque hay un evento deportivo y de atracción de turística en Portillo a ellos les incomoda el paso de los camiones”. 
El comentario no fue casual. Esta es justamente la versión que maneja el Gobierno provincial, sobre la causa que habría motivado que desde Los Libertadores se dilatara la apertura para el transporte de cargas cuando la ruta estaba, al parecer, en condiciones de ser transitada. 
El centro de esquí chileno de Portillo está pegado al corredor internacional, apenas se ingresa a los caracoles, y son literalmente vecinos del complejo aduanero Los Libertadores. 
Gendarmería fastidiada
Las quejas contra el personal chileno del paso internacional no fueron sólo del Gobierno provincial.
Aunque no oficiales y públicas como las del gobernador, el sábado, cuando se desató la furia de los camioneros que interrumpieron varias horas la ruta 7 porque no los dejaban avanzar, mientras sí eran habilitados para cruzar a Chile los automovilistas y los colectivos, desde Gendarmería Nacional se quejaron con mucho mal humor de los mensajes poco claros de Los Libertadores sobre la apertura del túnel. 
Por un lado, les decían informalmente a los coordinadores del lado argentino que tenían riesgo de avalanchas, pero, por otro, no ponían el motivo en los comunicados oficiales. 
Las marchas y contramarchas chilenas terminaron caldeando y estallando los ánimos de este lado. 
A diferencia del sábado, ayer en cambio, todo funcionó de maravillas. El paso se habilitó para todo tipo de vehículos. Cruzaron 700 camiones y hay 900 esperando para hoy. 
 

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