Mendoza
Martes 11 de Octubre de 2016

Prelados de San Rafael: tomen nota del Papa

En esa ciudad vetaron que Macri, un divorciado, fuera padrino de un 7º hijo. En cambio Francisco bendecirá a un Macri ensamblado

La Iglesia Católica de San Rafael se negó hace unas semanas a bautizar al séptimo hijo de una mujer del pueblo porque el padrino iba a ser –como garantiza la ley–el presidente de la Nación.

¿Cuál era el problema? Que Mauricio Macri está divorciado y vuelto a casar, dijo la jerarquía eclesiástica sureña.

Hace dos días, como respondiendo a esos prelados sanrafaelinos, se anunció oficialmente que el papa Francisco va a recibir el sábado venidero en el Vaticano, en audiencia privada, al divorciado Macri y a su actual esposa, Juliana Awada.

Awada también tuvo otra pareja y una hija antes de casarse con Macri.

Será –y aquí viene la gran noticia– una reunión para la "familia ensamblada" de los Awada-Macri
El matrimonio irá a la reunión acompañado de Antonia, de 5 años, hija de ambos; Agustina de 33, hija del primer casamiento de Macri, con Ivonne Bordeau, y Valentina, de 13, que Juliana tuvo con su ex pareja, el belga Bruno Barbier.

El que une
Pontífice es una palabra latina muy singular. Significa constructor de puentes, o el que sirve de puente. Diríase que es una palabra magnífica para la política.

Una de las esencias de la actividad política es establecer consensos, acercar posiciones, facilitar las coincidencias. Todo buen político debe tener algo de pontífice.

Al argentino Jorge Bergoglio, hoy transformado en ciudadano del mundo bajo el mote de Francisco, se le podrán encontrar muchos piojos, pero...

Para decirlo en términos de entrecasa, es un viejo zorro.

Y como argentino que es, tiene varias características peronistas, porque como decía canallescamente Perón, "en la Argentina peronistas somos todos".

¿De qué estás hablando, Willis?
En ese marco es difícil tratar de desconocer la habilidad con la que Francisco está abriendo ventanas y dejando entrar el viento fresco en los enmohecidos ámbitos de la Iglesia de Pedro.

Bergoglio sabe de sobra que la jerarquía católica les tiene miedo desde hace siglos a algunas palabras (Tierra redonda, ciencia, sexo), y entonces está optando por tratar ciertos temas espinosos con gestos más que con palabras.

Así, cada vez que puede, tira señales de acercamiento con los homosexuales, con los divorciados, con las mujeres (que no tienen voz ni voto dentro de la Iglesia a pesar de que María es uno de los pilares del relato católico), por citar sólo algunos sectores.

"Pero soy persona, Jesús", reclama el personaje de una canción de Joaquín Sabina en la que el español sintetiza parte de esto que hablamos.

Es decir, Francisco ha empezado a reconocer –y tibiamente a respetar– la voz de todos los que la Iglesia ha demonizado durante siglos.

Demonizaciones que se realizaban mientras en su seno crecían como gangrena los curas abusadores de niños y jóvenes, o las Cruzadas (matanzas de infieles) en nombre de Dios, o la vista muy gorda ante regímenes oprobiosos.

Canalladas
Natalia Alcalle es la madre de Tiziano, el séptimo hijo al que aludimos en esta nota.

A ella le dijeron en dos iglesias de San Rafael que ese señor, por Macri, "no puede ser padrino de bautismo porque vive en concubinato y es divorciado".

Amargada, pero con la practicidad que suele dar ser pobre, la mujer probó suerte en una iglesia evangélica, donde no le pusieron ningún inconveniente y el bebé pudo ser bautizado con la presencia de un representante del presidente de la Nación.

Y encima la retan
A Natalia Alcalle no sólo le rechazaron el bautismo sino que además la curia sanrafaelina salió luego a intentar amonestarla.

Así es como le hicieron saber que no era cuestión de querer ligar ayuda económica con eso de ser la comadre del Presidente.

Y le enrostraron que había que estar absolutamente convencido del paso que se quería dar dentro de la Iglesia.

¿No es suficiente para la Iglesia Católica de San Rafael que esta mujer a la que le hicieron tal desprecio haya parido siete seres humanos, y que tenga que criarlos en una familia de escasos recursos económicos?

¿Era necesario sugerir que a la mujer sólo la movía un fin económico?

Leer entrelíneas
Otra cosa que la curia sureña no tuvo o no le interesó tener en cuenta es que el padrinazgo presidencial es una garantía que está fijada en la Ley Nacional 20.843.

Y lo que el Estado nacional le ofrece al séptimo hijo es pagarle todos los estudios y una cuota alimentaria.

No es Macri el que en realidad apadrina al séptimo hijo. Es la institución presidencial. Es el mandatario de un país, se llame como se llame. Es la Argentina como Estado diciendo: este funcionario me va a representar para asegurarle a este chico que no lo discriminen por lobo ni por ninguna de esas bobadas y para que tenga asegurada su educación y alimentación.

¿Es tan difícil que eso lo entiendan los prelados sanrafaelinos?

¿Habrá posibilidades que ante un caso similar que se les presente en el futuro actúen como seres humanos y no como zombies del dogma?

Ensamblen, señores, aireen un poco la mente y el alma, como les está enseñando el que te jedi.

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