San Rafael
Domingo 11 de Septiembre de 2016

Prisión preventiva: ahora se dicta rápido y en forma oral

El procesamiento y prisión preventiva se trata a los diez días del arresto de una persona y en menos de una hora. Con este procedimiento "exprés" se puede llegar más rápido al juicio. Antes se hacía por escrito y duraba semanas.

Comenzaron en la Justicia de San Rafael las audiencias orales para tratar en forma presencial y rápida la prisión preventiva y el procesamiento de los detenidos por delitos. Lo que ahora se decide en menos de una hora, antes se hacía por escrito y demoraban varios días o semanas.

Con este procedimiento "exprés" se busca acortar los tiempos de esta etapa inicial de las causas penales y llegar más rápido al juicio.

En modo resumido funciona de la siguiente manera: cuando una persona es arrestada acusada de un delito, el fiscal del caso tiene diez días hábiles para reunir las pruebas y testimonios (aunque puede solicitar diez días más en casos complejos) y convocar a una audiencia oral.

En ese ámbito le podrá pedir al juez de instrucción la prisión preventiva (para que el acusado siga en la cárcel hasta el juicio) y el procesamiento (que lo deja formalmente acusado de un delito y a un paso del debate oral).

En esa audiencia oral el juez escucha los argumentos del fiscal, del defensor y del detenido, si es que quiere decir algo. También está la posibilidad de que se presente y hable la víctima del delito, toda una novedad en la justicia penal provincial, ya que hasta ahora se lo dejaba afuera de las decisiones judiciales.

Tras esto el magistrado enumera los argumentos de su decisión y da a conocer su veredicto en el momento, aunque excepcionalmente lo puede aplazar si el caso es muy complejo.

Si el detenido es procesado y no apela el veredicto en el plazo previsto por la ley, el caso queda firme y el fiscal puede elevarlo a juicio.

Todo esto antes se realizaba por escrito y demoraba varios días entre presentaciones de una parte y otra, y movimiento de la causa del juzgado a la fiscalía y viceversa.

De todos modos lo dicho en la audiencia oral se transcribe al papel y queda grabado en audio y video para que un tribunal superior pueda revisar la decisión del juez en caso que la defensa del acusado decida apelar.

En San Rafael la primera audiencia se realizó el miércoles y estuvo a cargo del juez Gabriel Ravagnani, titular del Tercer Juzgado de Instrucción, y de la fiscal María Eugenia Laigle.

Se trató del caso de un hombre detenido en agosto en Malargüe con una "tumbera" con un proyectil después de que vecinos alertaran al 911 de un grupo que andaba a los tiros.

En una audiencia que duró 40 minutos el juez Ravagnani lo procesó por "tenencia ilegal de arma de fuego" y le dictó la prisión preventiva a pedido de la fiscal, debido a que ese delito prevé una pena superior a tres años y porque el magistrado consideró que este hombre tiene un historial violento, ya que posee dos causas pendientes sobre violencia de género y una agresión a un policía.

"En este caso el procedimiento es mucho más ágil y pudimos lograr una resolución en un plazo menor a un mes", destacó a UNO San Rafael el juez Ravagnani. Antes podría haber demorado unos dos meses.

Un caso que se decidió en 25 minutos

La segunda audiencia oral se realizó el jueves, fue presenciada por UNO San Rafael, duró 25 minutos y también fue encabezada por el juez Gabriel Ravagnani y la fiscal de instrucción María Eugenia Laigle.

El caso es del de un hombre que el 22 de agosto robó un estéreo de un Fiat 147 en Alem y España y fue perseguido y atrapado en Zapata y Alem por la víctima y compañeros de estudio, y entregado a la Policía.

La fiscal hizo un resumen del hecho y solicitó la prisión preventiva y el procesamiento. El abogado defensor hizo su trabajo, mientras que el acusado pidió disculpas y se justificó en que ese día estaba bajo los efectos de pastillas con alcohol y en que llevaba muchos años sin robar. El dueño del auto fue citado a participar pero decidió no concurrir.

En ese contexto, el juez procesó al detenido por "robo simple en grado de tentativa", pero no le otorgó la prisión preventiva debido a que consideró que no va entorpecer la prueba y que ya ha superado en la cárcel el mínimo de la pena prevista en estos casos (15 días de prisión) si llega a ser condenado posteriormente en juicio.

Aunque para recuperar la libertad le puso duras condiciones teniendo en cuenta que sólo fue un intento de robo: una fianza de 30 mil pesos, presentarse tres veces por semana al Patronato de Liberados y una prohibición de acercamiento a la víctima. Se incumple alguna de estas, vuelve a la cárcel.

Si el defensor no apela, la medida queda firme en pocos días y la fiscal podrá elevar el caso a juicio oral y público.

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