Política
Miércoles 21 de Diciembre de 2011

Procesaron al jefe de la Armada por espionaje contra dirigentes y políticos

El almirante Jorge Jodoy es sospechoso de haber desarrollado estas actividades entre el 2003 y el 2006.

El juez Federal Daniel Rafecas dispuso el procesamiento del jefe de la Armada Argentina, almirante Jorge Godoy y del ex subjefe, vicealmirante (RE) Benito Rótolo por presuntas prácticas de "espionaje interno"
contra dirigentes sociales y políticos, entre otros afectados.

El espionaje se habría desarrollado entre 2003 y 2006 y fueron víctimas dirigentes sociales y políticos, así como organismos de derechos humanos, informó el Centro de Información Judicial. El magistrado dio por corroborado que Godoy y Rótolo controlaban el aparato de inteligencia de la Armada Argentina y tenían conocimiento de que desde allí se llevaban a cabo "en forma sistemática y permanente", incluso desde antes de asumir ambos el comando de la fuerza, prácticas de "inteligencia interna".

Esas prácticas se encuentran prohibidas por las leyes de Seguridad Interior, de Inteligencia Nacional y de Defensa Nacional, prácticas ilegales que, en los hechos, omitieron desactivar. Las actuaciones que tramitan ante el Juzgado Federal 3 tuvieron su origen en una denuncia formulada por los abogados Carolina Varsky y Rodrigo Borda del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) ante el Juzgado Federal de Rawson.

Esa denuncia fue formulada a raíz de que en la Base "Almirante Zar" de la Armada Argentina, con asiento en la ciudad de Trelew, provincia de Chubut se estarían llevando a cabo actividades de inteligencia interna.
Se detectó que había en marcha un seguimiento de actos en conmemoración de la "Masacre de Trelew"; la conmemoración del "24 de marzo de 1976", la realización de semblanzas de funcionarios nacionales, tal el caso de la ministra Nilda Garré, y el seguimiento de actividades de agrupaciones de Derechos Humanos y Sociales, entre otras.

Por esas tareas fueron procesados los responsables de esa Base Naval y sus superiores jerárquicos por el Juzgado Federal de Rawson pero ante una ampliación de denuncia formulada, también por
el CELS, Rafecas debió investigar la responsabilidad de las máximas autoridades de la Armada Argentina en dichos sucesos.

Merced a todas las pruebas arrimadas a la pesquisa, ya sea en forma documental o testimonial, la Justicia pudo probar que la práctica de inteligencia sobre la que se alza la imputación contra el jefe de la Armada Argentina, Jorge Godoy y el anterior Subjefe de dicha Fuerza, Benito Rótolo "se trató de una actividad en la cual participaron diversos integrantes del Sistema de Inteligencia Naval".

Para el juez "la actividad de obtención y acopio de información vedada por parte de personal de inteligencia de las distintas secciones de la Armada Argentina, fue transmitida con continuidad a los máximos órganos de inteligencia de la Fuerza" y agregó que "toda la actividad desarrollada por esas secciones de inteligencia se originó y luego prosiguió desarrollándose a partir de órdenes dictadas por esos máximos órganos de inteligencia".

El magistrado interviniente entendió que "la actividad de inteligencia interna se trató de una actividad habitual, prolongada y reiterada en el tiempo en la Armada Argentina, en la que han participado tanto activa como pasivamente los diversos órganos que conformaban el Sistema de Inteligencia Naval". Incluyó en la reseña a la Dirección de Inteligencia Naval (DIIA) y el Comando de Operaciones Navales (COOP), los que
dependían, orgánica y directamente, del entonces subjefe del Estado Mayor General de la Armada Rótolo y de su superior Godoy.

Fuente: NA

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