San Rafael
Martes 11 de Octubre de 2011

Profunda consternación por la muerte de Oscar Russo

La sociedad sanrafaelina se vió conmovida por la desaparición del reconocido empresario. Su labor con la fundación San Rafael de Corazón dejó una profunda huella en la comunidad, pero las muestras de dolor comienzan a aparecer desde todos los sectores. Sus restos son velados desde ayer a las 21.

Una verdadera conmoción causó en gran parte de la comunidad sanrafaelina el fallecimiento del empresario Oscar F. Russo, a los 67 años y antes de ser operado en el hospital Italiano de Mendoza por un aneurisma.

El empresario era muy reconocido en el medio por su amplia actividad empresarial y su trabajo solidario hacia personas necesitadas y con la Fundación San Rafael de Corazón, emprendimiento que creó tras conocer al pintor sin manos, también ya fallecido, Roberto Órdenes.

“Era una persona acaudalada, un hombre que nació en condición humilde con sus hermanos José Luis y Antonio, el era el menor de los hermanos, se crió humilde y después tuvo muchas ocupaciones hasta que comenzó a vender seguros y consiguió formar una compañía de seguro y luego con el crecimiento de sus negocios fue desarrollando una financiera”, comentó, con mucho dolor y emocionado un amigo del fallecido.

Russo tenía cuatro hijos y era dueño de varias empresas y emprendimientos.

“Tenía una debilidad con los discapacitados y cuando conoció a Roberto Órdenes (fallecido en el 2008), quien le dio la idea de hacer la fundación, donó el edificio de calle Independencia al 200 para tareas solidarias; allí hay una panadería atendida por chicos discapacitados y el consultorio de odontología próximo a inaugurar, además de una radio funcionando”, expresó Alejandro Del Orbo.

Estas tarea comunitarias “eran como una forma de devolver un poco a la sociedad lo mucho que ésta le daba”, señaló su amigo, que al igual que otros consultados, como María Inés Riva, locutora que trabajaba en la fundación junto al extinto empresario, estaba muy dolido por la repentina muerte de este reconocido miembro de la comunidad sureña.

Anuar Sat, empresario y amigo personal de Russo, expresó su dolor en medio de la consternación que la noticia le produjo. "El gordo era una aventurero, muy inteligente y muy solidario con sus afectos", dijo y se excusó de hacer más declaraciones por el profundo dolor que la pérdida le provocó.

Leopoldo "Polo" Montilla fue otro de sus amigos de juventud, y recordó a Russo  como "un animal de trabajo. En todos los años que lo conocí, Oscar nunca se tomó vacaciones y no se si lo habrá hecho últimamente, pero era un hombre que si no estaba trabajando, estaba pensando en su trabajo. Fue realmente un luchador, porque su inicio no fue fácil, surgió desde muy abajo, por eso todos los que lo conocimos en sus comienzos le guardamos un profundo respeto, porque sabemos del sacrificio con que encaró desde siempre su actividad". Montilla también destacó su fibra sensible para atender las necesidades de otros y su permanente disposición a la ayuda de sus amigos. "El mundo de los negocios no es fácil y nunca lo fue, pero Oscar fue siempre un hombre leal y muy firme para defender sus convicciones", expresó.

Domingo Tarazaga, otro reconocido empresario y entrañable amigo de Russo dijo que "Oscar era un hombre muy sensible y muy trabajador. Era el socio ideal que todos quisieran tener, pero era mejor amigo todavía. Comenzó a trabajar desde muy joven y desde entonces, siempre se ocupó con mucha dedicación a sus negocios, pero también de ayudar a todo el que pudiera"

Historia

Oscar Francisco Russo nació el 27 mayo de 1944 en una humilde familia de Calle Larga. Desde muy joven empezó a trabajar junto a sus hermanos y se empleó como ayudante del estudio contable López Manzano acercándose de esa manera al mundo de los negocios. Siguió trabajando y en una búsqueda permanente de nuevos horizontes, comenzó a vender seguros en los últimos años de la década del 60 en Salto de las Rosas, siendo uno de sus principales clientes la bodega Resero y persistió en ese camino hasta poder formar su propia organización de seguros, que fue la base de sus emprendimientos y desde donde se expandió hasta transformarse en uno de los empresarios más poderosos e influyentes de San Rafael. Su primer oficina instalada en la ciudad de San Rafael, justamente se ubicó en la primera cuadra de la calle 25 de mayo, frente a los escritorios de Resero S.A.

Desde allí sus negocios se expandieron hacia las estaciones de servicio, emprendimiento en los que se asoció con Domingo Tarazaga y las concesionarias de autos, fundando Cerro Nevado en sociedad con Anuar Sat en el año 1999.

En el año 2007, conmovido por la actividad del Dr. Roberto Órdenes, se asoció con él para crear la Fundación San Rafael de Corazón desde la que juntos desarrollaron importantes actividades en ayuda de los más necesitados, especialmente los discapacitados.

Sus restos serán inhumados hoy a las 11:30 en el cementerio Central.

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