Mendoza
Jueves 29 de Septiembre de 2016

"Qué hizo la Justicia? Nada. Ayelén se tuvo que defender sola"

Se sublevó a todo el distrito lujanino de Ugarteche. La marcha al grito de "machista, cobarde, tus manos tienen sangre" fue de más de 2 kilómetros hasta la comisaría. Hubo reclamos contra la Justicia. Grave revelación de una vecina.

Los días 26, 27 y 28 de este mes se inscribieron en la historia criminal de Mendoza como los más nefastos que se recuerden.

Y es que en apenas 36 horas se descubrieron en la provincia tres femicidios. El último fue este miércoles, cuando Ayelén Arroyo (19) madre de una nena de un año (Pili) fue asesinada por su padre, Roque Arroyo (54), quien había querido abusar de ella y fue denunciado en la Oficina Fiscal 11. Ahora está detenido e imputado de delitos que lo llevarían a la prisión perpetua.

Arroyo llegó temprano a la casa del barrio Las Rosas, donde Ayelén estaba sola con su hijita y su hermanito de 10 años. Ella estaba en la planta alta. La bajó hasta el baño y allí la ultimó de una puñalada en el cuello.

"No se escucharon gritos –dijo a Diario UNO una vecina que no paraba de llorar–. Yo estuve con ella y Pili hasta la tarde de ayer y me contó de los problemas con su padre, quien había sido excluido del hogar tras su denuncia. Otra cosa que la tenía mal era el miedo de que él pudiera abusar de la chiquita y su hermanito. Por eso lo había echado de la casa. Luego se animó a denunciar lo que le pasó a ella. También se conoció ayer que habría abusado de una hermana mayor, con quien tendría una hija de 6 años".
"¿Y qué hizo la Justicia? Nada. Ella –por Ayelén– se tuvo que defender sola y el resultado fue su muerte! Así nos protegen cuando denunciamos un hecho grave", dijo a los gritos otra amiga de Ayelén.

Por su parte una joven que estaba en la marcha que se encaminó hacia la comisaría al grito de "Machista, cobarde, tus manos tienen sangre" contó que "ahora amenazaron también a la chica que la acompañó a hacer la denuncia . Espero que al menos a ella la protejan". Asimismo confió que el padre acosaba a Ayelén todo el tiempo pese a lo dispuesto por la Fiscalía.

Los gritos y bocinazos fueron incesantes . Cada vez eran más fuertes mientras muchos brazos levantaban las pancartas. Mujeres y hombres de todas las edades, niños en cochecitos y en los brazos de sus madres y otros de corta edad avanzaban hacia la dependencia policial por la ruta 15, bajo la consigna "Ni una menos" y "¿Ayelen está? Noooo. La mataron por defenderse y defender a su hermanito de 10 años y su hijita".

Otra mujer que sollozaba hizo una semblanza de la víctima, a quien calificó de "madre excelente. Nunca se separaba de su Pili. Era de esas personas que no comían para darle de comer a su nena y a su hermanito. No tenía prácticamente nada para comer. Y pedía el bolso que da la Municipalidad. Era muy sencilla y responsable. Por esto le pasó una cosa así. No tenía maldad. Y no lo digo porque la mataron. Esto podía haberse evitado si la Justicia hubiera actuado como corresponde".

En igual sentido se manifestaron los que participaron en la marcha. "La inoperancia de la Justicia trajo aparejado este resultado. El Estado la abandonó a su suerte y de esto tiene que hacerse cargo alguna vez", señaló un hombre.

Luego se escuchó otra vez el cántico "se va a acabar, se va a acabar, esa costumbre de matar".

El reclamo por una fiscalía en Ugarteche no se hizo esperar: "Nos hacen ir a Luján cuando a veces no tenemos ni un peso para hacerlo. Basta de excusas. Nosotras estamos expuestas y a nadie le importa, sólo cuando hay que votar. Se burlan de nosotros. Se tiene que terminar esta costumbre de violar y matar a seres indefensos", clamó un vecino de la parroquia San Francisco.

"No tenemos que hacer silencio. Tenemos que unirnos todos en el pueblo. No permitamos diferentes tipos de violaciones. Basta de machismo. Nos creemos mejores que las mujeres y esto es el inicio de la violencia. No hay que callarse. El machismo mata como hoy a Ayelén. Pero también hay mujeres muertas en vida. Sufriendo presiones psicológicas y golpes, encerradas en su casa. No bajar los brazos, no tener miedo y denunciar siempre. Sólo así terminará todo este horror", concluyó.

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