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Domingo 30 de Octubre de 2011

Qué noche la de anoche

Con las cenas de egresados y la fiestas de fin de año sobre sus espaldas, las mendocinas pagan de $300 a $3.000 por un vestido, según el local. Entre las estudiantes se impuso el corto. Para los hombres, la elección es más sencilla.

Cecilia Osorio
cosorio@diariouno.net.ar

El vestido corto se impone entre las mujeres para los eventos de los últimos meses del año. Originalidad, sin perder de vista la elegancia, es uno de los imperativos de las propuestas, sobre todo para las cenas de egresados.

Pero del otro lado de la vidriera, la demanda es más práctica: las chicas piden vestidos vanguardistas, ya sea orientados al glamour o a la sencillez del romanticismo.

Dejando tendencias y pretensiones de lado, la inversión depende del producto y el lugar donde se lo busque. Los precios varían tanto que una prenda de reducido tamaño puede costar de $300 a $3.000.

En el caso de los varones, las opciones son más acotadas. Por un traje sencillo puede pagarse $600 o si la confección es de una marca internacional y tiene detalles refinados (hechos de alpaca con forro de raso o seda, por ejemplo), la suma supera los $2.000. “Los hombres no se la complican tanto, sobre todo los egresados. Buscan un traje sencillo, lavable, que les sirva para muchos años”, dice Hugo, de Britches.

“Vestir a una egresada no es fácil porque en su cabeza tiene la idea del jean y las zapatillas. Cuesta llevarla a una propuesta algo más refinada”, explica Marianela, de Norma López, quien asegura que a esta altura la demanda es sostenida. La mujer destaca que este año la consigna es “adaptarse al mundo juvenil”, predominando por ello la frescura en la combinación de colores que tiene como central al nude (tono piel, básico en la temporada) y las telas del tipo encaje, bordados, paiet y gasas.

Para usarlo más de una vez
A la hora de elegir, las jóvenes y quienes realizarán la inversión por ellas, deben agudizar la vista. “Sucede que hay locales ubicados en zonas top como la Arístides que ofrecen los mismos vestidos que nosotros traemos de Buenos Aires, pero por su ubicación, mientras que nosotros los vendemos a $200 allá te piden $900”, dice Paula Quinteros, de Glam. Y luego reconoce: “Es cierto, si yo me quiero comprar un vestido con un diseño y telas exclusivas, además de que esté hecho a medida, voy a una diseñadora. Ahí sí pago más por lo que llevo”.

La diferencia de precio que debe considerarse entonces es la que se da entre los vestidos exclusivos y los industrializados.

La diseñadora y creativa, Dalila Tahan, quien en medio de un local atiborrado de clientas analiza: “No porque un vestido sea único y bien confeccionado te tienen que sacar la cabeza. Acá tenemos variantes para todos los bolsillos, pero sabés que si comprás un modelo creado a medida, la calidad y duración será otra”.

Tahan sumó a los tips de lo que se usa para fiestas de egresados o para eventos de fin de año en general, que los cortes que predominan son entallado, corte imperio, drapeado y mucho color.

Olvidando la inclinación de los diseñadores que imponen moda, lo cierto es que las consultadas coincidieron en que, como las jóvenes no suelen tener reuniones elegantes en reiteradas ocasiones, el objetivo es economizar a como dé lugar, por ejemplo, adquiriendo un modelo que pueda mostrarse en otras ocasiones.

“Por eso abundan el corto y los colores neutros con combinación, porque las chicas saben que deben invertir en un vestido adaptable a cualquier otro momento”, señala Claudia Franco, de Juana Franco, ubicado en la Galería Piazza.

Para ellos, un trámite

Mientras las mujeres invierten varios días para definir qué modelo llevarán en la fiesta, tal como explicaron algunos empleados de locales de ropa masculina, para los hombres la decisión es sencilla. “El consumo apunta a un traje en promoción (con camisa y corbata), sencillo y durable, y en el polo opuesto están quienes piden uno de marca, más fino”, dijeron en Britches.

Más allá de la demanda concreta, hay algunas tendencias a las que los egresados se pueden acoplar. Este fin de año predomina la moda casual, con pantalones claros y para los sacos, variedad de colores como el blanco, el azul y el rojo. Los diseños de camisetas a rayas a la “marinera”, se suman a las propuestas para 2011-2012.

 


 

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