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Jueves 06 de Octubre de 2011

Quedó detenido en Mendoza un asesino de la dictadura que había huido a Chile

El coronel retirado Alejandro Duret, sentenciado por secuestro y tortura seguida de homicidio de Alberto Labolita en los años ’70, se escapó a ese país un día antes de ser condenado. Las autoridades chilenas lo expulsaron y quedó en Tribunales Federales.

El coronel (RE) Alejandro Duret fue trasladado a Mendoza luego de ser expulsado por las autoridades chilenas. El ex militar fue condenado por secuestro y tortura seguida de homicidio de Alejandro Labolita en 1976 pero un día antes de la sentencia se fugó hacia Chile.

El gobierno de ese país lo expulsó y arregló con los funcionarios judiciales y de las fuerzas de seguridad su traslado hacia la Argentina.

Este trámite se realizó en la noche de este miércoles. Efectivos chilenes llevaron a Duret hasta el Túnel Cristo Redentor donde fue entregado a sus pares de la Gendarmería Argentina. Éstos llevaron al criminal hasta la Unidad 32 de los Tribunales Federales, ubicados en Avenida España, de Ciudad, donde permanecerá hasta que sea llevado a Buenos Aires.

Fue el juez Federal Walter Bento quien dispuso el encierro transitorio en esta unidad carcelaria hasta que se defina su traslado, cuyo destino podría ser el Penal de Marcos Paz.

La fuga hacia Chile de Duret no impidió que la sentencia haya sido dictada en su ausencia. La Justicia lo condenó a 15 años de prisión por matar a Labolita.

Este crimen ocurrió en abril de 1976 cuando Duret se desempeñaba como jefe de inteligencia del Grupo de Artillería Blindado 1 de Azul, provincia de Buenos Aires.

El 27 de ese mes y año, Labolita fue detenido en su casa en Las Flores, donde había ido a protegerse porque evaluó que podía ser peligroso seguir viviendo en La Plata.

Tras su detención, Labolita fue trasladado de su casa al regimiento en Azul. Los policías que lo habían “arrestado” en su casa pidieron, sin éxito, una constancia de la entrega y vieron a Duret ponerle una capucha al detenido que ese día pasó a estar desaparecido.

El 1 de mayo, un grupo de tareas (militar o paramilitar) allanó la casa de su familia acompañado por Labolita, quien tenía heridas visibles provocadas por la tortura. El jefe de esa patota era un oficial alto y rubio a quien en 1985 la madre de la víctima identificó en un careo. Era Duret.

Si bien fue absuelto por considerarlo un oficial de bajo rango, en agosto de este año se revocó esa decisión.

Antes de que se conociera la sentencia, Duret se escapó a Chile en un auto desde Mendoza, junto a otro militar y su esposa. A diferencia de Romano, el secuestrador de Labolita no llegó a solicitar asilo político en Chile. Su partida provocó la reacción por parte del Ministerio Público Fiscal, que pidió la captura internacional del condenado.
 

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