Espectáculos
Lunes 28 de Noviembre de 2011

Quién para a Dancing Mood

La big band regresó con la excusa de presentar su exquisito Non Stop y, como no podía ser de otra manera, la terminó rompiendo arriba del escenario si dejar dudas de su brillante presente musical. Mirá el video y las fotos de un recital al que no le faltó nada. - Huguito Lobo: seguí soplando

Oscar Trapé
otrape@diariouno.net.ar

Ya no es novedad que Dancing Mood hace culto a la buena música en sus presentaciones en vivo. Lo que sí es noticia es la muy buena convocatoria, esa que proyecta al grupo a ser, en territorio mendocino, una banda masiva.

Esa big band llena de virtuosismo y carisma hizo bailar a casi 2.000 personas que se acercaron el domingo a la noche al Bustelo para disfrutar de un recital al que no le faltó nada.

Durante más de dos horas Dancing mostró lo que es: una de las mejores bandas instrumentales que hay en el continente en este género.

Claro que en cada movimiento escénico sobresalió la figura de Hugo Lobo, haciendo estragos con su trompeta y su flugehorn. Aunque cada uno de los integrantes de este sensacional combo, como es habitual, tuvo su momento para brillar con en soledad.

Cerca de las 22, apareció en el escenario El Hombre Lobo con sus compañeros para abrir con el tema que es un clásico en los repertorios de Dancing, Dandimite.

Claro que luego vendría el tema Non Stop, cuyo nombre le da el título al elogiado y reciente disco triple. Pero de ese repaso no quedaría afuera el tema Toto, en homenaje al fallecido percusionista Gerardo Toto Rotblat (ex Fabulosos Cadillacs)

Con una ex Bandana
Si bien de parte de la producción se había anunciado que la cantante invitada iba a ser Débora Dixon, eso no sucedió, y en su lugar subió la ex Bandana Ivonne Guzmán. La colombiana endulzó la noche con su cálida y precisa voz en los temas: Exhale y Just don’t want to be lonely.

Casi en la parte final llegó lo que siempre muchos esperan, que es el popurri de Hugo Lobo donde va conectando los estribillos de temas conocidos del rock nacional, solo con su flugelhorn.

Cerca de la despedida, el grupo sacó a relucir todo su poderío de vientos, que van más allá de la excelencia musical, con Police Woman. Este es otro de los clásicos infaltables en cada presentación del grupo de Hugo Lobo.

El cierra del gran recital de grupo de ska jamiquino instrumental llegaría de la mando del interminable Occupation. Para ese momento Lobo pidió que se armara en el medio del Bustelo un tren humano para que el público terminara festejando el recital de Dancing Mood.

Fue así, ese festejo por la buena música se hizo interminable. Dancing Mood regresó con la excusa de presentar su exquisito Non Stop y como no podía ser de otra manera la terminó rompiendo arriba del escenario si dejar dudas de su brillante presente musical.
 

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