Espectáculos
Martes 27 de Diciembre de 2011

Quipildor y la Misa criolla

La obra religiosa, compuesta por Ariel Ramírez, será interpretada este martes, a las 21.30, en el Espacio Verde Luis Menotti Pescarmona, de Godoy Cruz.  El gran folclorista actuará con el coro Cantapueblo. Es gratis.

Selva Florencia Manzur
uno_mendoza@diariouno.net.ar

Una presentación muy especial de la tradicional Misa criolla, de Ariel Ramírez, tendrá lugar este martes a las 21.30 en el Espacio Verde de Godoy Cruz (Balcarce y Rivadavia, frente al edificio municipal), con la participación de Zamba Quipildor, una verdadera leyenda del folclore nacional.

El espectáculo contará con el acompañamiento del coro Cantapueblo, que es el oficial de esa comuna, y será con entrada gratuita.

Se trata de un espectáculo que todos los años para esta época auspicia el grupo asegurador La Segunda y que, en otras ediciones, tuvo lugar en el auditorio Ángel Bustelo y en las escalinatas de Casa de Gobierno.

A diferencia de otros años, cuando esta popular obra cobró vida en las voces de artistas locales, será Quipildor quien brinde su instrumento para la celebración. La elección de este artista es más que significativa, ya que el solista fue elegido en 1974 por el propio Ramírez para que fuera la voz oficial de esta obra y desde entonces, su nombre quedó ligado a esta monumental creación y fue él quien la llevó por todo el mundo, al igual que la Navidad nuestra, otra composición de Ramírez de trascendental importancia. Es por ello quizá, que para Quipildor esta composición tiene tanto valor sentimental y no pierde oportunidad de destacarlo cada vez que puede.

“Si bien son muchos los temas que interpreto, que disfruto y siento, la Misa criolla me dio la vida. Es algo que me devolvió la fe, la esperanza, me dio la familia y el afecto del público. Cada vez que la interpreto siento cada fragmento de la obra. No sé si canto bien o mal, eso es algo que debe decirlo el público, pero sí puedo decir que la canto porque la siento. Mientras Dios y la Virgen me den salud, seguiré como un viajero permanente en los diferentes lugares del país y del mundo llevando esta obra”, cuenta el intérprete.

En diálogo con Escenario & tendencias y ultimando los detalles para el concierto que lo traerá por primera vez a Godoy Cruz, el folclorista jujeño habló de la importancia de hacer la obra en esta época del año y de su pronto retiro, que vendrá a mediados del año que viene y en compañía de grandes amigos.

–Si bien usted interpreta seguido la Misa Criolla, ¿cómo es hacerla en la época de las Fiestas?
–Le da otro sentir a la Misa, porque la gente busca siempre a fin de año reencontrarse con su gente, con Dios y pedirle que nos acompañe permanentemente y pedir también que el año siguiente estemos bien de salud y con la familia. Por eso la obra también sirve para hacer un balance y un llamado.

–Está de gira por el continente, ¿qué le toca ahora?
–Después de estar en Mendoza, estamos saliendo para La Rioja, donde también cantaremos esta obra, después estaremos en Santa Fe y luego cerramos el año el Olavarría, Buenos Aires. Ha sido un año de mucho trabajo y estoy agradecido.

–El año pasado dijo que se iba a retirar, ¿siguen en pie esos planes?
–Sí, porque hay que retirarse bien. Son casi 52 años que llevo cantando y la voz también quiere un descanso definitivo. Se termina una historia, un camino en el que me puso Dios, que me dio la posibilidad de poder cantar, de ser un mensajero de la paz y de tantas otras cosas.

–¿Cómo analiza el presente del folclore argentino?
–Creo que estamos en una época como la previa a la que se dio con Ariel Ramírez y Armando Tejada Gómez, cuando ellos dejaron una marca con su poesía, porque ellos dijeron casi todo. Hoy, existe una búsqueda permanente de los nuevos folcloristas y de jóvenes talentosos que creo que pronto va a dar resultados y va a surgir un nuevo boom, como el que hubo en el ’55.

 

misa

 

Una obra difunda por el mundo

La misa criolla fue creada en 1964 por Ramírez y es considerada una de las obras cumbres de la música argentina. Asimismo, es la única obra nacional editada en los cinco continentes.

Uno de los hitos de la obra llegó de la mano de uno de los tenores más reconocidos del mundo, como es José Carreras, quien en 1987 la interpretó en el Santuario de la Bien Aparecida de Cantabria (España). Quien supervisó el concierto fue el propio Ramírez.

Luego, Quipildor la cantó en Italia en 1974 y en 2000 lo hizo Mercedes Sosa y obtuvo un Grammy Latino por ella.
 

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