Primicias
Jueves 20 de Octubre de 2011

Reeditan la obra de Queen

Se lanzó la última tanda con cinco discos, que van desde 1984 a 1995. Están remasterizados y tienen bonus track.

A comienzos de la década del 80, Queen era una leyenda, Freddie Mercury tenía el reconocimiento como una de las grandes voces -y como uno de los grandes performers- del rock y la revolución musical ya estaba hecha. Pero la banda todavía guardaba un manojo de grandes hits. De eso se trata la tercera y última tanda de discos que se acaban de relanzar, con grabaciones que comprenden el período que empieza en 1984 y que llega al lanzamiento póstumo de 1995.

Se trata esencialmente de cinco discos de estudio: The Works (1984), A Kind Of Magic (1986), The Miracle (1988), Innuendo (1990) y Made In Heaven (1995), remasterizados y con nuevo contenido gráfico, pero preservando las tapas originales. Lo más atractivo es que cada disco llega con una serie de bonus tracks reunidos en otro álbum, que contiene versiones perdidas, tomas en vivo y mezclas nuevas. Una respuesta de la industria para atraer a los fans en tiempos de piratería 2.0.

Es cierto que la década del 80 no es el período artístico más fértil de Queen, pero no es menos cierto comprobar cómo el grupo se adapta a la época y a la vez cómo ésta se adivina en su sonido. La huella del post punk y la new wave aparece como cita implícita en sus canciones, como así también esas estupendas armonías vocales y la relectura pop de la ópera cruzada por los riff de guitarra.

Una ensalada condimentada por sintetizadores, gestos grandilocuentes y música efervescente. Es la época también en que Queen se consolida como una banda de estadios. Deja de ser un rock de laboratorio para llegar al centro del mainstream, gracias a la figura de Mercury, a sus trabajos musicalizando películas y a los estribillos adhesivos que quedan rebotando en las cabezas.

Definitivamente, en la década del 80, Queen alcanza el rango de grupo sin fronteras, encabezando conciertos masivos en todo el mundo. Del recital cumbre en Wembley en 1986 al declive final de Mercury, con su salud mellada por el virus del Sida, se recortan los contornos de esta época, que deja una estela que aún se propaga con fuerza. La mejor prueba: escuchar sus canciones. Suenan como si se hubieran escrito hoy. (A24)

 

Comentarios