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Viernes 07 de Octubre de 2011

Referentes de la comunidad judía local criticaron la encuesta hecha por la DAIA

El informe decía que en Mendoza existe la mayor valoración negativa hacia los judíos. Los resultados del informe “no muestran lo que sentimos los miembros de la comunidad local”, coincidieron empresarios, profesionales o integrantes de instituciones judías del medio.

Por Fabián Sevilla
fsevilla@diariouno.net.ar

La encuesta que encargada por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) se realizó en siete ciudades argentinas y que asegura que en Mendoza existe la mayor valoración negativa sobre los judíos causó malestar en referentes locales de esa comunidad, ya sea empresarios, profesionales o integrantes de instituciones judías del medio.

Entre ellos se cuenta al presidente de la Sociedad Israelita de Beneficencia, Jaime Pérez, quien coincidió con otros consultados por UNO en que los resultados del informe “no muestran lo que sentimos los miembros de la comunidad local”.

Graciela Roiz, presidenta de la DAIA local, prefirió no hablar públicamente al respecto. A su vez, el cónsul del Estado de Israel en Mendoza, Gerardo Belinsky, decidió no opinar sobre lo que esta encuesta ha causado en algunos miembros de la comunidad judía local.

Hacia adentro de la comunidad
La polémica en Mendoza surgió luego de que el martes se difundieran las conclusiones de un estudio pedido por la DAIA a un instituto de investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Se basó en la opinión que 1.500 personas (110 mendocinos) dieron sobre la presencia judía en lo económico, el poder, la nacionalidad, el vínculo con Israel y sus actitudes hacia quienes no profesan esa religión.

Es que el estudio señalaba que en la provincia se midieron los valores con carga más negativa sobre algunos de esos aspectos. Eso generó más opiniones contrarias que adhesiones entre muchos judíos mendocinos. Por caso para Pérez, que preside desde 2009 la entidad que representa a la comunidad judía local, “hay cierta sensación de malestar hacia la DAIA porque no nos sentimos identificados con esta encuesta”.

En cambio dijo sentirse “muy integrados y muy bien recibidos por el medio. Podrían haber tenido cierto nivel de consulta, pero no se nos participó para nada en todo esto. Seamos conscientes de que DAIA es el brazo político del judaísmo en la Argentina, no responden a nosotros como comunidad, tienen independencia, pero la encuesta no muestra lo que sentimos en general los miembros de la comunidad”.

Pérez aceptó que “siempre vamos a encontrar alguna persona con criterios disímiles y la estigmatización hacia el judaísmo existe, pero eso no quiere decir que tengamos malas relaciones con el medio. Yo no me siento agredido: cuando me encuentro con alguien que sabe a quiénes represento soy muy bien recibido. Lo mismo pasa con muchos judíos que son referentes en distintos sectores de la sociedad”.

 

 


Otras voces
Uno de los referentes que nombró fue el empresario Mario Goldstein, quien calificó la encuesta de “absolutamente poco representativa. No tiene ninguna validez científica. No creo que algo pensado a 1.100 kilómetros de distancia represente lo que ocurre en la provincia; tampoco por la opinión de cien personas se puede decir que la comunidad judía de Mendoza es mal vista”.

Ya el mismo día en que se dio a conocer este informe el empresario Julio Camsen se había manifestado de manera muy similar, señalando a UNO que “una encuesta seria debería hacerse en particular en Mendoza, departamento por departamento, para saber cómo percibe el mendocino al judío o cuál es su opinión sobre cualquier otro tema”.

Volviendo a Goldstein, apuntó que de los 47 años que lleva en la provincia “jamás fui discriminado ni me he sentido mal por mi condición de judío. No sé por qué ni quién hizo la encuesta, pero si se consulta a los judíos de Mendoza van a estar de acuerdo con mi opinión. Si hay algunos a los que no les gusta un judío, ¿qué querés qué haga?, pero tampoco es la opinión de la mayoría de los mendocinos”.

En sintonía, Daniel Ostropolsky, titular del Colegio de Abogados de Mendoza y miembro del Consejo de la Magistratura, consideró que en la provincia “no hay discriminación negativa hacia los judíos. Al menos yo no lo percibo así, por más que se den hechos puntuales, no sólo de discriminación sino también de intolerancia y racismo”.

La clave es la educación
Para María Eugenia Manulis, directora de la Escuelas Israelita, esta “no fue una encuesta sobre lo que pasa contra la comunidad judía. Si se hiciera la misma encuesta sobre los bolivianos, gitanos o peruanos aparecía esta situación instalada en la sociedad. Con lo que no acuerdo es con la poca gente a la que se encuestó, pero no soy especialista para decir si 100 personas en Mendoza o 1.500 en el país son referencia”.

Dijo estar de acuerdo “con algunas de las respuestas. Si 50porciento contestó que no se casaría con un judío, es la verdad, pero muchos de nosotros responderíamos lo mismo por una cuestión cultural. Sí me molestó lo referido a que muchos no vivirían en un barrio donde hay judíos, pero es correcto cuando se reconoce que miembros de la comunidad tienen éxito con los negocios, porque es así y eso no quiere decir que en la construcción del éxito no hayan beneficiado a otras personas”.

Respecto al aporte de los judíos en la conformación de la identidad nacional, que según el informe ninguno de los encuestados mendocinos pareció reconocer, Manulis opinó que “con la minoría que somos seguro que no contribuimos a eso, pero sí hemos ayudado en muchas áreas a mejorar la calidad de vida de los argentinos”.

Destacó que “en la Escuela Israelita hacemos un gran trabajo en pos de la no discriminación, si bien mantenemos las tradiciones y costumbres como lo hace cualquier comunidad. La educación es clave para enfrentar un flagelo como la discriminación en todo sentido”.

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