Zona sur
Viernes 31 de Julio de 2015

Renunció la conducción de una inspección de cauce cansados de no disponer de fondos

Desde marzo que en Bowen no cuentan con recursos económicos y no le puden pagar al tomero desde hace dos meses. 

La crisis por la que atraviesa el sector agrícola sureño impactó de manera directa en una de las inspecciones de cauce del Departamento General de Irrigación.
El inspector de cauce y los delegados del canal Christophersen, en Bowen, renunciaron al cargo por el cual fueron electos un año atrás.
Los serios problemas financieros fueron la razón que llevó a Rubén Ojcius y los delegados Jorge Komaszczuck, Raúl Paluk y Juan Carlos Wariyczuk a alejarse de la conducción de la inspección.
La nota con la dimisión “indeclinable” presentada en la Subdelegación de Aguas del Río Atuel en Alvear tiene fecha del miércoles 29.
“Desde marzo que no recibo nada de viáticos y hace dos meses que no le podemos pagar al tomero, así no se puede, me cansé de poner mi vehículo, pagar el combustible y disponer de mi tiempo y gratis, es imposible en estas condiciones”, sentenció Rubén Ojcius.
Las inspecciones de cauce son entes independientes pero funcionan a la par de Irrigación. El DGI tiene a su cargo la red primaria y secundaria de riego mientras que las asociaciones de cauce son responsables de los últimos tramos (red terciaria y cuaternaria). Son los encargados que a cada productor le llegue el agua de riego.
Se nutren de un porcentaje del canon de riego que abonan los regantes a Irrigación. En el caso del canal Christophersen es el 20% de la cuota y el inspector no cuenta con un sueldo fijo, solo recibe una compensación (viáticos) por gastos por ejemplo de combustible.  En cambio sí deben afrontar el sueldo del tomero desde la entidad.
“La mayoría de los productores está en emergencia y es muy baja la cantidad de productores que pagan, no hay fondos para mantener la inspección y desde Irrigación no dan respuestas”, afirmó el inspector renunciante.
Desde el órgano que conduce José Luis Álvarez aseguraron que como primera medida harán un arqueo para conocer los números de la inspección de cauce y luego será el turno de colocar un interventor para normalizarla.
“Seguramente se hará una auditoria y luego Irrigación dispondrá la intervención hasta que se realice la normalización de la inspección con la elección de un nuevo cuadro de autoridades”, explicó Fabián Bujaldón, subdelegado de Aguas del Río Atuel.
El funcionario de Irrigación aseguró que todo el mecanismo se terminará de definir la semana entrante.
Se rumorea que la salida de Ojcius y los delegados podría ser el detonante para que otros inspectores sigan por el mismo camino. Por eso, para evitar que se agrave la crisis dentro de la cuenca, desde Irrigación ya hablan de un posible salvataje a las demás inspecciones que enfrenten problemas financieros.

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