San Rafael
Domingo 16 de Abril de 2017

Casi lo matan durante un asalto y sin embargo perdonó a su agresor

Lo robaron en su verdulería y por los golpes estuvo internado dos días. En el hospital decidió perdonar a su atacante y lo escribió en el cartel donde habitualmente deja mensajes.

Gustavo Carbajal (62) es el propietario de la "famosa" verdulería de la esquina de Montecaseros y 25 de Mayo donde día a día escribe mensajes positivos en un cartel que llaman la atención de los vecinos.
El lunes sufrió un violento asalto cuando un joven lo sorprendió en el interior del local y con una piedra le abrió la cabeza para robarle $10.000 que llevaba en los pantalones para pagar a sus proveedores.
El asaltante fue detenido en las inmediaciones y Gustavo trasladado al hospital Schestakow donde quedó internado hasta el miércoles. Allí cuando suturaron, el médico lo reconoció y le preguntó qué iba a poner en el cartel después de semejante golpiza. Gustavo no lo dudó y le dijo: "Te perdono".
Es así que uno de sus hijos, que trabaja con él, escribió "Te perdono" y la frase se viralizó por las redes sociales. Semejante gesto en una sociedad convulsionada por la violencia y hastiada por la delincuencia llamó la atención de la comunidad.
"Yo lo perdonó porque Dios me enseñó a perdonar y el odio sólo transmite más odio y venganza", comentó Gustavo a UNO San Rafael.
Es que el verdulero no la pasó nada bien en su vida, a los 47 años, después de separarse, intentó suicidarse y hace un año y medio falleció una de sus hijas. "Yo estuve debajo de la lona, era violento, pecador y adúltero hasta que conocí la palabra de Dios y mi vida cambió".
El punto de quiebre ocurrió en una finca de Cañada Seca cuando Carbajal recibió la visita de un evangélico que le enseñó a rezar y a buscar ayuda en Dios.
"Después de tres día decidí juntar mis cosas y regresé a la ciudad. Al cabo de un tiempo recuperé a mi pareja y mis hijos fueron los padrinos del casamiento. Todo gracias a la ayuda de Dios", dijo emocionado.
A partir de ese momento Gustavo comenzó una vida distinta, alejado de las tentaciones se le ocurrió la idea de ayudar a los demás. "En la verdulería le doy trabajo a mucha gente que lo necesita y además empecé a escribir frases positivas en ese pizarrón que tenemos en la esquina del negocio", recordó.
Para el verdulero "no todo está perdido, hay mucha gente buena que trabaja y se esfuerza por el prójimo" y citó al personal del hospital Schestakow que "me atendieron muy bien".
Lo cierto es que Gustavo no tiene rencor y señaló que "ojalá nos encontremos con este muchacho que me intentó robar para abrazarlo y perdonarlo" y agregó: "si puedo hasta le daría trabajo en mi verdulería".
Mensaje
Semana Santa es junto a la Navidad una de las fechas más importantes del calendario cristiano. En ese sentido, el trabajador no se olvidó de la palabra de Dios y dijo que "tenemos que transmitir amor y perdón porque el odio no conduce a nada al igual que la venganza".
Para Gustavo son tiempos de acercarse a Dios y resaltó que "yo recuperé todo en mi vida gracias a la palabra del Señor, por eso invito a la gente a que haga lo mismo y aprenda a perdonar".
En ese instante el verdulero bajó la cabeza, volvió a tomar aire y resignado dijo: "somos todos pecadores y el único juez es Dios".
Por ahora, Gustavo tendrá que hacer reposo aunque no ocultó su ansiedad para volver a trabajar. "Estoy mucho mejor, me mareo un poco pero quiero volver a trabajar. Tenemos dos verdulerías y dos fincas en Cañada Seca" y expresó que "todos podemos cambiar y seguir el camino del bien".
Su cabeza sufrió cortes, tuvo golpes en la nariz y en el brazo, pero eso no alcanzó para torcerle la voluntad.

Comentarios