Alvear
Sábado 12 de Agosto de 2017

Cura y cosecha gratuita de cítricos en las casas para combatir la Mosca del Mediterráneo

La tarea la lleva adelante el ISCAMEN como parte de la lucha contra la Mosca del Mediterráneo. Es obligatorio que las plantas no tengan frutos para el 31 de agosto.

La lucha contra la Mosca del Mediterráneo o de los Frutos no se detiene durante el invierno y tampoco se circunscribe al área rural.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (ISCAMEN) continúa con el combate de la plaga aunque en este período del año se focaliza en las casas emplazadas dentro de la zona urbana.
Mediante la aplicación de la resolución 433 de 2007, el organismo de control fitosanitario establece como práctica obligatoria la cosecha total, antes del 31 de agosto, de cualquier plantación frutal cítrica, con excepción del limonero. La obligatoriedad incluye a toda persona física o jurídica que posea los frutales en su casa.
La razón para aplicar a rajatabla la medida es que Mendoza no produce cítricos a escala comercial y el mayor volumen de plantaciones se encuentra en las zonas urbanas. Por lo general las plantas no son tratadas ni cosechadas y entonces durante el invierno el fruto le permite a la Mosca del Mediterráneo superar las bajas temperaturas y continuar su ciclo vital.
"Pese al combate de la plaga, cada temporada se veía un rebrote hasta que los científicos descubrieron que en el invierno la mosca migra de las fincas a la zona urbana buscando mejores condiciones climáticas que le permitan subsistir, aprovecha los frutales (los cítricos) que hay en las casas y cuando llega septiembre o la temperatura comienza a ser más elevada regresa a las fincas", explicó Alejandro Molero, presidente del ISCAMEN.
La recomendación para todas aquellas personas que posean naranjos, quinotos, pomelos o mandarinos, es que realicen la cosecha antes de que termine el mes.
También se puede solicitar la asistencia gratuita al ISCAMEN y una brigada fitosanitaria asiste al domicilio para hacer desinfección y la cura de las plantas. Además realizan la cosecha y posterior destrucción de los frutos que están apestados o no serán consumidos.
"Cuando asumí un año atrás había seis brigadas, hoy contamos con 16 brigadas destinadas a esta labor que no es para nada sencilla; hay que pensar que son miles de hogares. Pero es preciso no bajar los brazos en el combate de la plaga", afirmó el titular del organismo.
Pero además de luchar contra esta mosca, "el vecino también recibe un beneficio porque además de cuidar la sanidad de la planta, va a mejorar la producción de esa plantación hogareña", agregó Molero.

Mantener el status
Los oasis productivos Centro (Tunuyán, Tupungato, San Carlos) y el y Sur de Mendoza (San Rafael, General Alvear y Malargüe) fueron declarados y reconocidos por el Servicio Agrícola Ganadero de Chile (SAG) y el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA), entre otros países, como zona libre de este flagelo y mantener esa calificación es el objetivo primordial de la campaña. En los oasis Norte y Este, la plaga está presente pero en bajos niveles.

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