San Rafael
Sábado 17 de Junio de 2017

Historia de San Rafael: la primera red daba agua a 5 mil casas

Esta infraestructura se gestionó durante 17 años ante la necesidad de prevenir enfermedades que azotaban a la población como la fiebre tifus. Donde no llegaba, había canillas públicas.

Durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874) se produjo una epidemia de cólera, que comenzó en Buenos Aires, donde murieron centenares de personas y se tomó la decisión de crear Obras Sanitarias para controlar la potabilización del agua y posteriormente la instalación de cloacas.
Recién en el siglo XX se realizó la depuración de las aguas. En ese marco Obras Sanitarias se extendió por todo el país y se pudo tener agua potable en casi todos los lugares, pero lamentablemente aún en la actualidad hay comunidades lejanas que no cuentan con algo tan indispensable como ese recurso vital.
En San Rafael, cuando se produjo una epidemia de fiebre tifus, el Concejo Deliberante pidió a los tomeros que mantuvieran limpias las acequias para evitar su propagación.
La bodega Tiraso, una de las más grandes e importantes de su época, a comienzos del siglo XX había hecho construir grandes tanques que llenaban de agua, la potabilizaba con un sistema un tanto rudimentario pero efectivo en la época y le entregaba agua a todos sus empleados a través de cañerías y grifos.
En ese tiempo la Capital de Mendoza firmó un convenio con la Nación y se instaló Obras Sanitarias en esa ciudad, captando las aguas del río Blanco, pero se incluyó la condición de que en tres años también serían obligatorias las cloacas.
El Concejo Deliberante de San Rafael le pidió al Gobierno Provincial, en 1911, el servicio de agua potable, aunque más no fuera para la zona más poblada, pues se habían hecho análisis a pozos y acequias y los resultados que habían arrojado eran muy desfavorables.
Estos pedidos se reiteraron durante 1912, pero sin resultados positivos. Hasta que el Concejo autorizó al intendente de entonces para que realizara las gestiones pertinentes en la Legislatura Provincial solicitando un préstamo de $100.000 con el fin de dotar de agua corriente al Municipio a base de tanques o aclaradores que se ubicarían en un terreno municipal en El Cerrito, zona alta para que el agua pudiera llegar por gravedad.
En 1913 se dictó una resolución para que técnicos contratados a tal efecto realizaran estudios para situar filtros, depósitos y red tubular para abastecer la planta urbana, derivando el agua del río Diamante. Esto sólo se realizó en parte y finalmente quedó en nada.
En 1916 el Concejo Deliberante decidió pedir ayuda a la Nación para el servicio de agua potable, pues el Municipio solo no podía hacerlo, ya que existía una ley especial para estas obras y elevando una nota de pedido se enviaría personal idóneo para realizar los estudios.
Estos estudios se hicieron, pero nada pasó. Recién el 19 de febrero de 1923 fueron aprobados el proyecto y presupuesto por el Poder Ejecutivo Nacional, autorizando a Obras Sanitarias para suscribir un convenio con quien designara la provincia de Mendoza.
Pocos días después se firmó el convenio y fue aprobado por el Poder Ejecutivo de la Nación.
En 1924 se llamó a licitación para la construcción de las obras y fue aprobado, comenzándose con la instalación de cañerías y construcción de edificios.
A principios del año 1928 se terminaron los trabajos y en marzo se libraron al servicio público.
Esta primera instalación entregaba agua a 5.000 casas. Y en las zonas donde no llegaba la cañería se colocaron grifos en las esquinas, donde la gente iba con baldes y tachos a buscar el agua potable para tomar y no enfermarse.
María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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