San Rafael
Lunes 19 de Junio de 2017

La joven atropellada por el taxi inicia su larga rehabilitación

Vanesa Maugouber, de 22 años, quedó con serias secuelas tras ser arrollada en Callao y Zapata a fines de marzo. Aún no puede comer y requiere un tratamiento que es costoso.

En la noche del 26 de marzo de este año la vida de Adriana Vanesa Maugouber cambió completamente cuando fue atropellada por un taxi en Callao casi Zapata y hoy está en silla de ruedas con serias secuelas debido a que sufrió dos fuertes golpes en la cabeza.
Primero estuvo peleando por su vida en terapia intensiva, luego superó ese trance y permaneció en una sala común hasta el sábado 10 de este mes cuando volvió a su casa para comenzar un largo camino que tiene como horizonte recuperarse y tratar de retomar esa vida que tenía por delante, que incluía sus estudios en la Tecnicatura Superior en Turismo, en el IES del Atuel.
Apenas lleva una semana en su hogar cuidada por sus padres Julio Maugouber y María Ester Sorroche, sus cuatro hermanos (tres mujeres y un varón) y otros familiares. Vanesa ha realizado las primeras tareas de rehabilitación, pero su caso es delicado y requiere de una clínica especializada que está en la ciudad de Mendoza.
Su padre es empleado municipal pero su obra social no cubre el costoso tratamiento porque Vanesa es mayor de edad (22 años). Ha recibido alguna ayuda estatal, pero mínima para costear algunas cosas.
Derly Martínez, cuñado de Vanesa y quien está muy comprometido en su cuidado, detalló a UNO San Rafael y Canal 6 que va de martes a viernes a la mañana a rehabilitación al hospital y en la tarde a un consultorio privado.
"De a poco intentan que aprenda a volver a tragar porque se alimenta por sonda, es fundamental para lograr una mejor nutrición y pueda avanzar un poco más. De ahí seguiría todo lo demás como volver a caminar".
Vanesa, que está en una silla de ruedas prestada, sufre vaivenes anímicos. "Hay días que está bien y otros le agarran picos de depresión al verse en este estado y no poder expresarse del todo, porque no puede hablar. Hay veces que no quiere salir de la cama".
Explicó que hay una clínica especializada en la capital provincial que cuesta "como piso diez mil pesos diarios", que la familia no puede solventar.
"Lo bueno sería conseguir algún apoyo para llevarla a esa clínica o a algún tratamiento intensivo en ese lugar", dijo Derly.
El tratamiento demandaría de seis a ocho meses y "todo depende de ella. Se cree que puede volver a caminar, con secuelas, pero casi un cien por cien. Pero lo primero es que pueda volver a comer".
Anahí, una de las hermanas de Vanesa, explicó que los miembros de la familia se van turnando para que siempre haya alguien que la cuide, ya que ella no se puede valer sola de ninguna manera. "Hay que estar todo el tiempo con ella y no dejarla sola. Aún hay riesgo que le pase algo".
Además, "el tratamiento tiene que ir despacio y más su parte cerebral. Estaría bueno que hubiera alguna entidad u organismo del Estado que nos pueda ayudar para que Vanesa pueda salir adelante".
Por el momento necesita todo tipo de insumos de higiene, como pañales, algodón, vendas y gasas. También se puede colaborar con dinero debido a que actualmente la tratan profesionales privados (fonoaudiólogo, kinesiólogo, psicólogo).
Quienes deseen colaborar, la casa de la familia Maugouber se ubica en Pasaje Quiles 447 (una calle que va de Coronel Plaza a Ortiz de Rosas, entre Centroamérica y Bolívar), su teléfono fijo es 4436170, o al celular de Sofía Jaquelina Maugouber (2604-650049), cuya cuenta en el Banco Nación (33004852295960) está disponible para recibir donaciones.

Comentarios