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Domingo 06 de Noviembre de 2011

Se busca sucesor

BUENOS AIRES– Más de un centenar de obispos elegirán la semana próxima el nuevo titular de la Conferencia Episcopal Argentina que remplazará al cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien presidió este órgano durante seis años y no puede ser reelecto para un tercer período.

Serán alrededor de 120 los obispos que se recluirán en el Cenáculo de Pilar desde mañana hasta el 12 para celebrar la 102º Asamblea Plenaria, en la que además de hablar de temas coyunturales para la Iglesia, tendrán la responsabilidad de determinar el perfil de la Comisión Ejecutiva de la CEA para el trienio 2011-2014.

Esta elección representará el primero de tres grandes cambios que se avecinan para la Iglesia católica, ya que se sumará al probable remplazo del embajador de El Vaticano en la Argentina, el nuncio Adriano Bernardini, y la jubilación de Bergoglio por llegar al límite de edad de 75 años que lo alejará del Arzobispado de Buenos Aires, la diócesis más importante de la Argentina.

Los obispos están convocados para mañana a partir de las 16 en la localidad bonaerense de Pilar, donde a las 19.30 el cardenal Bergoglio los recibirá con la habitual misa de inicio, donde pronunciará su Homilía.

Según el temario informado por la CEA, el martes comenzarán las deliberaciones habituales que incluirán el intercambio pastoral, la misión continental y el sínodo de la nueva evangelización, los informes de las comisiones episcopales de catequesis, pastoral social y pastoral familiar y el reservado para temas varios, donde se incluirían las últimas elecciones nacionales que marcaron la reelección de Cristina Fernández y el posible avance de la despenalización del aborto en el Congreso nacional.

Para el miércoles quedaría la jornada más importante e interesante, ya que por voto electrónico se elegirá la nueva composición de la Mesa Ejecutiva y también los titulares de varias comisiones eclesiásticas importantes que terminan su mandato y, al igual que Bergoglio, no pueden ser reelectos.

Según pudo saber Noticias Argentinas, cada obispo tendrá una plancha con códigos de barra correspondientes a cada uno de sus pares, que irán pegando en otro sector donde se detallarán los cargos a elegir.

La elección sólo finalizará cuando uno de los obispos acumule al menos dos tercios de los votos.

Uno de los principales postulantes a quedarse con el puesto de Bergoglio es el arzobispo de Santa Fe y actual vicepresidente segundo de la CEA, José María Arancedo, quien incluso cuenta con la venia del Gobierno nacional.

Arancedo es primo hermano del ex presidente Raúl Alfonsín y posee un manejo político más “moderado” que Bergoglio.

Además, conoce a la presidenta Cristina Fernández, con quien viajó a El Vaticano, invitado para participar de la comitiva argentina que recordó junto con el papa Benedicto XVI la mediación de la Santa Sede en el conflicto con Chile por el Canal de Beagle.

Según indicaron fuentes del Gobierno a Noticias Argentinas, el actual arzobispo de Santa Fe seguiría la línea del papa Benedicto XVI, quien marca no inmiscuirse con el poder político, lo que caería bien para relanzar la tirante relación con la Iglesia forjada en los últimos años.

También están dentro de las principales consideraciones el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, y su par de Salta, Mario Cargnello, aunque estos podrían formar parte de la “mesa chica” en algunas de las vicepresidencias.

La misma situación sufre el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, que al igual que Bergoglio, tiene una formación teológica fuerte con una profunda vinculación a los problemas sociales.

Del otro lado, aparece el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, quien encabeza la ofensiva del sector más conservador de la Iglesia argentina, que intenta tener mayor representación en la próxima Comisión Ejecutiva de la CEA.

Aguer es presidente de la Comisión Episcopal de Educación y suele tener pronunciamientos fuertes como cuando describió a la materia escolar bonaerense Construcción de Ciudadanía como “neomarxista y gramsciana”.

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