Primicias
Miércoles 14 de Diciembre de 2011

Se duplicó la colocación de equipos de gas y lo atribuyen al hartazgo por la falta de nafta

En abril se colocaban cerca de 300 por mes y en octubre son unos 600. Son datos del Ente Nacional Regulador del Gas.

Cecilia Amadeo
camadeo@diariouno.net.ar


“Estamos viendo un nuevo tipo de cliente: el cansado”. Con esta definición resumió Víctor Derlich, propietario de Esi Gas, una realidad que viene creciendo en los últimos meses. Muchos automovilistas están convirtiendo sus vehículos a GNC ante la crónica dificultad para conseguir combustibles líquidos, especialmente nafta súper. Los números que maneja el sector develan el fenómeno: en abril, el promedio de colocación de equipos era de 274 y en octubre fue de 600, con lo cual se duplicó.

El comerciante explicó que desde siempre los clientes se dividían en dos categorías: los “verdes”, aquellos interesados en el medio ambiente y en contaminarlo lo menos posible con su vehículo –una franca minoría–, y los preocupados por ahorrar dinero ante la notable diferencia de precios entre el GNC y los combustibles líquidos.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte viene creciendo la franja de los cansados, los enojados y los hartos. Convertidos en una especie de indignados criollos, muchos mendocinos –y argentinos en general, ya que el fenómeno es nacional– están decidiendo convertir sus vehículos a GNC para evitar las largas colas o el peregrinar de estación en estación en búsqueda de nafta, especialmente súper, o gasoil.

“Si bien hay que reabastecerse más seguido porque la autonomía es menor, no hay que olvidarse de que en cuatro minutos se llena el tanque de un coche, no hay problemas de abastecimiento, porque el gas llega por un gasoducto; no hay que esperar a que llegue el camión y son contadísimas las excepciones en que se corta el suministro para darle prioridad al consumo domiciliario”, argumentó Fausto Maranca, presidente de Cámara Argentina del GNC (CAGNC).

Según los datos del Ente Nacional Regulador del Gas que maneja la CAGNC, “la conversión de vehículos en la provincia está en estos últimos meses en alrededor de 600 nuevos vehículos por mes, alcanzando en octubre una flota total convertida de 132.062 vehículos. Pero, por ejemplo, en abril se convirtieron unos 274, mientras que en octubre fueron 600”.

Consultado acerca de que si este crecimiento puede vincularse a las cada vez más notables dificultades para encontrar combustible líquido, Maranca opinó que “el ‘cansado’ no supera al ‘ahorrador’, pero es cierto que está subiendo en todo el país”.

De todos modos, el dirigente recordó que los equipos de quinta generación, que son a inyección de gas, aumentan la performance del vehículo, con lo cual el ahorro puede llegar a ser del 70% en el costo del combustible, logrando así que la inversión se amortice rápidamente. E indicó que la industria está “empeñada” en que el GNC sustituya en un futuro al gasoil, “porque es uno de los combustibles que más contaminan”.


En alza
Otro instalador que prefirió preservar su identidad le dijo a UNO que en su local están colocando dos o tres equipos nuevos por día y que al menos una de esas conversiones corresponde a un cliente “cansado de esperar en la cola de la estación de servicio”.

Respecto de los precios, el experto explicó que, “para un auto con carburador, un equipo con un tubo de 40 litros está cerca de los $3.800. Si el auto es a inyección hay que sumarle unos $400, y si es de alta gama y de los modelos 2010 o 2011 ya hay que pensar en un poco más, alrededor de $800 más, para que funcione bien la parte electrónica. Esto hace que (el vehículo) ande igual que con nafta o gasoil y casi no se note la diferencia”.
 

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