Política
Sábado 26 de Noviembre de 2011

Se vienen tiempos de reforma

En la nueva coyuntura política se abre una oportunidad para propiciar cambios en el Poder Judicial, en el sistema electoral y en la Constitución local.

“La Justicia es lenta e ineficiente”. Éste es el latiguillo clásico que resume el perfil del servicio que se brinda en Mendoza.

El altísimo índice de litigiosidad, con el 20 % de la población involucrada en pleitos, se suma a los déficits estructurales de un Poder Judicial que debe avanzar en el camino de la modernización.

Las palabras del flamante presidente de la Suprema Corte de Justicia, Pedro Llorente, dan cuenta de un diagnóstico crítico y avizoran que la nueva gestión alentará las reformas necesarias que ya venían impulsando, aunque parcialmente, sus antecesores en el cargo Alejandro Pérez Hualde y Jorge Nanclares durante los últimos ocho años.

En principio, los votos de los supremos que rechazaron la continuidad de Pérez Hualde hicieron sospechar a propios y extraños que se instauraría una etapa conservadora en el alto tribunal, lo que iría a contramano de los tiempos que corren y de la necesidad de reformas.


Discurso y políticas
Si los planteos de Llorente no quedan en el mero discurso, promoverá políticas de Estado con la intención de sumar a los otros poderes republicanos y a entidades profesionales en una cruzada que tienda a consolidar una justicia eficaz y de calidad.

El cambio pasa por la infraestructura, la aplicación de nuevos códigos, los recursos humanos y el funcionamiento general.

No es nada sencillo, pero habrá que encararlo para brindar mayor satisfacción a los ciudadanos que demandan justicia, con exagerada propensión a litigar.

Por otro lado, habrá que dar batalla a la industria del juicio, según advierten los juristas del fuero local.

Los nuevos tiempos llegan con aires de cambios institucionales en la Provincia.

El gobernador electo se ha pronunciado por dar la discusión sobre la reforma constitucional en un año no electoral para evitar que las especulaciones políticas, alentadas por las conveniencias partidarias, se sobrepongan al interés superior.
El 2012 que se aproxima sería el momento de la discusión por una modificación integral de la Carta Magna, para esquivar los vanos intentos de enmendar un solo artículo, como pasó en las últimas elecciones.

Paco anticipó que tiene interés en debatir el voto electrónico, la boleta única y la posibilidad de que todos los departamentos estén representados legislativamente, entre otros aspectos.

A la voluntad política del próximo gobernador se suman iniciativas de legisladores oficialistas y de la oposición que promueven, por ejemplo, la adhesión a la ley nacional N° 2657, para que Mendoza tenga su propias elecciones PASO (primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) para los cargos electivos locales.

Sería una posibilidad de abrir los partidos a la sociedad y de brindar mayor calidad institucional a la provincia.

El presidente del principal partido de la oposición mendocina, Alfredo Cornejo, quien asumió esta semana el cargo, ya metió en la agenda que “la principal batalla” electoral de los radicales será desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales.

El 9 de diciembre por la tarde, Francisco Pérez arrancará su gestión e iniciará el tiempo de descuento para un mandato que dura sólo cuatro años, sin posibilidad de reelección, al menos por ahora.

Se viene una época propicia para las reformas, pero no hay tiempo para derrochar.

La experiencia indica que un período de gobierno puede ser insuficiente para realizar los cambios que hacen falta.

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