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Viernes 03 de Febrero de 2017

Sensaciones contradictorias entre los hinchas argentinos en la Copa Davis

Los simpatizantes albicelestes pasaron de la euforia a la decepción en Parque Sarmiento, en la primera jornada de la serie ante Italia.

Los hinchas argentinos vivieron sensaciones contradictorias ya que pasaron de la euforia a la decepción, primero con los festejos por la reciente obtención de la Copa Davis y luego apagándose de a poco a medida que llegaron las derrotas de Guido Pella y Carlos Berlocq, que dejaron al equipo al borde de la eliminación frente a Italia.

En ese contexto, los hinchas "albicelestes" llegaron de a poco a un lugar insólito para el tenis, el estadio especialmente montado en las instalaciones del Parque Sarmiento en el barrio porteño de Saavedra, un escenario novedoso que tuvo mucho de improvisado en los accesos y las ubicaciones en las tribunas.

Los cantos típicos de "Ohh, Argentina Vamos, pongan huevos que ganamos" y el "esta tarde cueste lo que cueste tenemos que ganar", eran entonados mientras se tomaban fotografías con el trofeo de la Davis que era exhibido en uno de los stands, custodiado por celosos efectivos de seguridad.

Cuando comenzó la jornada flamearon las banderas de Tandil, Lobos, Las Heras, Neuquén, Bariloche, la de la banda de la Fed Cup, otra de Adrogué con la leyenda 'Aguante Charly' dedicada a Berlocq y una de Bahía Blanca del Pella Tenis, la academia que tienen Guido y su hermana Catalina, también tenista profesional.

Los momentos mas emotivos fue cuando salió Argentina a la cancha y los hinchas le agradecieron la conquista de la Davis en Zagreb de hace poco más de dos meses, aunque en la formación actual solo quedaron el capitán Daniel Orsanic, Pella y el correntino Leonardo Mayer.

La gente también aplaudió a rabiar la entonación del Himno Nacional Argentino en la voz del cantante no vidente Nahuel Pennisi, de 25 años, acompañado por su guitarra y seguido de pie por las 3.000 personas que no pudieron disimular los huecos en un escenario con capacidad total para 7.200 espectadores.

La presencia de Diego Maradona, el mejor futbolista argentino de todos los tiempos, acompañado por su novia Rocío Oliva y su nieto Benjamín, hijo del "Kun" Agüero y Giannina, por supuesto no faltó desapercibida, los hinchas lo ovacionaron y, los que pudieron acercarse, se sacaron las modernas "selfies" con el astro.

Lo negativo fueron las derrotas, aunque eso estaba dentro de las posibilidades, pero en lo extra deportivo la gente se quejó mucho de las escasas comodidades del improvisado estadio y sobre todo de los precios que tuvieron que pagar por sus entradas, dos veces más caras que las de la final entre Argentina y Croacia en Zagreb.

El costo de los boletos disponibles en las boleterías del predio variaban desde 600 pesos (laterales altas), 900 y 1.400 pesos(laterales bajas) para la primera jornada, y el estadio estuvo muy lejos de completarse por eso no pudieron disimularse los huecos, los espacios vacíos sin gente.

El calor por momentos agobiante motivaba a la gente a refrescarse a un costo de 40 pesos las gaseosas, 30 las botellas de agua y una cerveza se conseguía a 50 pesos.

El clásico choripán se podía adquirir a 70 pesos y lo más caro, que también motivó reiteradas quejas, fueron las porciones de pizza a 100 pesos cada una, pareció demasiado.

Seguramente las ausencias de Juan Martín Del Potro y Federico Delbonis contribuyeron para el escaso interés que generó en el público argentino la presentación del campeón de la Davis, en un fin de semana en la que no hubo en Buenos Aires otro espectáculo deportivo que pudieron opacarlo.

La historia continuará mañana y seguramente los hinchas renovarán las esperanzas, aunque asoma como una hazaña deportiva revertir la serie ante los 'tanos', en un escenario que seguramente no volverá a albergar un evento de la magnitud de una serie de Copa Davis del Grupo Mundial.

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