Deportes
Miércoles 11 de Mayo de 2016

Será mamá con su novia después de disputar los Juegos Olímpicos

Se trata de la arquera de la Selección argentina de handball, que jugará por primera en vez esta competencia dentro de poco menos de tres meses.

Con 36 años, Valentina Kogan cumplió hace poco más de uno el sueño de todo deportista: clasificó junto a la Selección a lo que será la primera competencia olímpica de la disciplina en la historia. Fue en los Juegos Panamericanos de Toronto del año pasado donde La Garra (así se conoce al equipo) consiguió el ansiado pasaje tras vencer a México y sumarse a Brasil, país anfitrión, como representantes del continente en Río.

"Fue hermoso. Realmente increíble. Fue una especie de clasificación épica por cómo se dieron las cosas. El 2015 fue un año intenso, se vivió de una manera muy especial por el grupo. Y con el tiempo es que tomás dimensión de todo lo que tuviste que cargar", relata Kogan.

"Había muchas ganas pero nada estaba dicho. Había que definirlo en Toronto y nos sentimos casi afuera cuando perdimos con Cuba. Haberlo conseguido fue cumplir un sueño, fue realizarse, fue una alegría enorme y de mucha emoción", relata la histórica arquera de la Selección dirigida por Eduardo Peruchena, que en los Juegos compartirá el Grupo B con Holanda, Rusia, Suecia, Francia y Corea del Sur.

A la hora de mirar para adelante y aventurar con los objetivos en Río, Valentina habla como una verdadera líder. "Sabemos que podemos jugar de igual a igual con los grandes. En algún momento tenemos que dar el batacazo de no quedarnos con eso y terminar ganando. Ése seria el paso que nos falta dar y que vamos a dar tarde o temprano. Tal vez pensar en una clasificación a segunda ronda es muy ambicioso, pero vamos partido a partido", manifiesta.

Kogan eligió, según cuenta, "tener una profesión al margen del handball", con la que combina el duro entrenamiento que todo deportista de alto rendimiento debe practicar. Igualmente (y siempre que puede) intenta ir a cenar, hacer planes con amigos o salir con Carolina, su pareja.

Mucho más que dos

En octubre de 2013, Valentina selló su amor y, gracias a la ley de matrimonio igualitario, pudo casarse con Carolina, con quien un año después comenzó a edificar otro sueño: el de ser mamá.

"Fue algo que encaramos con averiguaciones, hicimos un tratamiento de fertilización in vitro. No sabíamos mucho al respecto así que tuvimos reuniones, nos familiarizamos, vimos qué estudios había que hacer y decidimos darle para adelante", confiesa.

Comentarios