Política
Lunes 21 de Marzo de 2016

"Si pagamos a los holdouts, en 6 meses empieza la generación de empleo"

Julio César Cleto Cobos en 2007 resultó elegido vicepresidente como candidato del FpV, acompañando a Cristina Kirchner. El 10 de diciembre de 2015 asumió como senador.

Julio Cobos viene participando en los plenarios de comisiones en el Senado, dónde se cocina a fuego máximo el dictamen que llegará en un par de semanas al recinto buscando convertir en ley el acuerdo con los fondos buitre y una mega toma de deuda por 12.500 millones de dólares. Actual senador nacional por la UCR, en algún momento titubeó respecto del acuerdo de su partido con el PRO, pero luego se jugó. Y ahora es pieza clave para defender las políticas de la Casa Rosada en la Cámara alta, un sitio esquivo para el macrismo.

Mano a mano con La Capital ,Cobos explica por qué cree que la propuesta del gobierno debe ser aprobada y arriesga un pronóstico. “Si arreglamos con los holdouts, en seis meses vuelve a crecer la actividad económica y baja la desocupación”, enfatiza. Luego, sonrisa mediante, concede: “Si no se da, en unos meses me vuelve a preguntar”.

—Usted se hizo conocido en el país en una votación clave en el Senado (la 125). ¿Se viene otra votación crucial en la Argentina?

—No sé si crucial, pero no hay que minimizar la sesión del Senado sobre el voto a los holdouts.

—¿Le gusta cómo viene el debate que arrancó en Diputados?

—El foco del problema creo que lo estamos perdiendo, porque se plantea como si el problema fuera sólo el 7 por ciento no ingresó en los canjes anteriores. Pero el problema es que no se le está pagando a la totalidad de los acreedores, incluido el 93% anterior.

—La voluntad de pago está, el problema es que el juez lo impide.

—Ese es el problema: si la situación continúa, podrían solicitar lo que se denomina la aceleración de la deuda. Se junta el 25 por ciento de los bonistas y reclaman el pago anticipado de los vencimientos. El problema lo originaron los que nos demandaron, luego se suman los llamados me too y los que ya habían arreglado antes. No funcionó lo del pago soberano, nadie adhirió, así que tenemos que solucionar, un paso necesario, para terminar de producir un punto de inflexión en la economía.

—¿Qué refiere con un punto de inflexión?

—Que la economía no es sólo eliminar restricciones, no es sólo tipo de cambio (devaluar) sino crédito a tasa razonable.

—Cuando recibió el dictamen con la media sanción de Diputados, luego de los retoques que se le introdujeron hasta última hora, ¿lo satisfizo esa redacción o cree que tiene zonas opacas o que está en desacuerdo?

—No. Uno no puede colocar en la ley artículos que nos puedan asegurar que nadie en el mundo nos demande, es imposible. Tampoco lo puede decir la Corte Suprema de Estados Unidos. Lo que sí sé es que, si las cosas se hacen bien, la probabilidad de que otros reclamen baja. Y que les den bolilla es otra cosa.

—¿Y si luego de pagar y arreglar aparece un juez en Roma, en Turín, que dice “los bonistas italianos se sienten perjudicados porque les habían dicho que la Argentina no les iba a pagar más y ahora resulta que les paga más a los holdouts”?

— Bueno, no sabemos. Pero con los que acordamos ya habremos solucionado el tema. Los problemas se irán achicando. Si no arreglamos con nadie, no sólo no tenemos resuelto el problema original sino la consecuencia de ese problema. En Mendoza (cuando fue gobernador) me tocó litigar por unos bonos y ganamos dos juicios a los mismos fondos buitre, con la misma cámara de apelación. Pero hicimos cláusula de acción colectiva. O sea, si se obtenía la mayoría los restantes no tenían derecho a reclamar el pari passu.

—La lógica de la quiebra para la actividad privada...

—Claro, en aquel momento les pregunté a mis abogados: ¿es seguro que no nos demandarán? “No”, me dijeron. Aunque “sí es seguro que la eventual demanda no prosperará”, me asesoraron. Y nos la jugamos, y ganamos. La otra cosa que no hicimos fue la ley cerrojo, que fue la carroña que le dio de comer a los buitres. Cuando los buitres vieron que no tenían salida, escaparon por el lado de la Justicia. Como en el arte de la guerra, al enemigo, cuando lo acorralás, le tenés que dejar un lugar para que escape (risas).

—La deuda que se tomaría es muy grande. ¿Cómo sabemos que la economía argentina crecerá de manera muy sostenida para que esa toma de deuda resulte manejable?

—Dependerá de los intereses que generen los bonos y también del crecimiento de la matriz productiva de la Argentina, es verdad.

—Cuando se mira a Brasil, China y otros países fuertemente relacionados con la Argentina se ve que no están bien, o compran menos. ¿Creceremos cinco puntos de PBI anual, o más, para pagar la deuda?

—Creo que hay créditos en el mundo que son condición necesaria para el crecimiento, pero no suficiente.

—Una interpretación política del momento dice que luego de este pago viene el control del FMI a las políticas domésticas, la sugerencia de bajar jubilaciones, salarios y aumento de la desocupación...

—No, creo que esas cosas ya pasaron. Vuelvo a decir: necesitamos solucionar el problema porque, de lo contrario, no podemos avanzar de ninguna manera y tendremos un problema mayor, porque no vendrían inversiones.

—¿El planteo de los demandantes de poner una fecha tope en abril no es apriete en línea con sus intereses?

—No, porque los intereses que están corriendo son punitorios. Usted y yo estamos hablando y la deuda corre, aumenta. Necesitamos recuperar el aparato productivo, con inversión y crédito, bajando la inflación y recuperando las variables macroeconómicas. Lo único que tenemos es un dólar competitivo.

—En Mendoza, con un producto específico y exportable (vino), ¿trajo efectos la devaluación?

—Ya se notó. Cuando la macroeconomía va bien, las economías regionales van mejor. Igual en sentido inverso. Ahora hay que tratar de que no aumenten los costos de producción. Y, para ser sinceros, en Mendoza también hubo un problema climático que disminuyó la oferta y subió los precios.

—El senador nacional Adolfo Rodríguez Saá señaló que no acuerda con el artículo 11 del proyecto de ley que exime del pago de todos impuestos (a los fondos buitre) en el convenio, ¿cómo lo ve?

—Rodríguez Saá es un buen administrador y sabe que en la construcción de cualquier precio los impuestos cambian el número final. En este caso, si el Estado no renunciaba a los impuestos, el precio del acuerdo iba a ser otro. Ahora podría ser que el Estado cobre los impuestos y pague otro precio. Con lo cual quedamos iguales.

—Puede ser, pero es poco fuerte leer que se renuncia a cobrar cualquier impuesto, suena claudicante.

—A lo mejor lo que está planteando Rodríguez Saá es por el tema de coparticipación a las provincias (de los impuestos). Y está cuestionando por qué las provincias tienen que financiar el arreglo con los holdouts. Bueno, en ese caso habrá que pensar si las provincias deben ser solidarias o no con la Nación.

—¿Cree entonces que al dictamen con media sanción que viene de Diputados no hay que tocarlo?

—Me parece que más cosas no se pueden aportar. Además, está dentro del preacuerdo que hemos firmado. Si usted toca algo, después tiene que ir acuerdo por acuerdo (que son más de 20) y reformular todo. Sería engorroso e incierto.

—Antonio Caló (CGT) dijo que ve un problema muy grave de falta de actividad industrial privada y creciente desocupación. ¿El acuerdo con los holdouts en qué dirección va respecto de ese problema?

—El problema de la desocupación se va a revertir en seis meses. Habiendo tomado las medidas dolorosas que se tomaron, en seis meses comienza la generación de empleo. No es que se originaron con el nuevo gobierno, venía una inercia de la gestión anterior.

—Pero los niveles de desocupación actuales no son heredados. Hasta octubre de 2015 la actividad económica era mucho más alta en la Argentina.

—La economía ya venía en pendiente negativa, y creo que en unos meses esto se revierte. Si me equivoco, volvé a preguntarme en tres meses (risas).

—¿Si se equivoca la UCR se planteará si fue conveniente o no la alianza con el PRO?

—No, hay que tener confianza. En estos meses se tomaron medidas que hasta empresarios y sindicalistas apoyan. El gobierno anterior pudo arreglar el tema buitre y no lo hizo.

 

Comentarios