Política
Sábado 05 de Diciembre de 2015

“Sin agua no vamos a poder desarrollar la matriz productiva de Mendoza”

Enrique Vaquié, el futuro superministro de Alfredo Cornejo, apuesta a “una revolución del agua” y se pone como meta la creación de quince mil empleos en blanco al año.

Una política que provoque “la revolución del agua”, un plan de obras que se ponga al día con las redes viales, generar 15 mil puestos de trabajo en blanco por año, la apertura de servicios para atraer al sector petrolero, la recuperación de la  mina de Potasio-Río Colorado –abandonada por la firma Vale–, la apuesta fuerte al desarrollo de energías alternativas y la búsqueda de la ayuda de la Nación para sacar del barro a las actividades productivas de Mendoza serán los principales pilares de la gestión que Enrique Vaquié se propone para el próximo gobierno.
Quien era diputado nacional por Mendoza será desde el miércoles que viene, por trayectoria y experiencia, el principal hombre del gobierno de Alfredo Cornejo, el superministro de Economía, Infraestructura y Energía.
En diálogo con Diario UNO, además de detallar los principales ejes de su gestión se animó a dar algunas frases que traerán repercusión y polémica.
Para los sectores productivos locales representados en la agricultura y la industria aseveró: “No tenemos espalda financiera para responder con herramientas propias a los problemas que hoy enfrentan las distintas actividades, por eso la colaboración que consigamos del Gobierno nacional será central para salir adelante”.
Luego se metió con la megaminería ante la consulta de este medio, y  le dio mínimas chances de que prospere. “Es muy difícil que consiga la licencia social para instalarse”, aseveró. Explicó que para obtener fondos para sus propuestas, las compañías mineras deben presentar en los mercados una “licencia social”, una serie de avales que garanticen a los inversores que el proyecto no tendrá obstáculos. Vaquié opinó que hoy están lejos de conseguirlos.
Y sorprendió revelando una de las más ambiciosas metas del gobierno de Cornejo, que suena a exageración: “Queremos generar 15 mil puestos de trabajo en blanco por año,  que es lo que demanda estadísticamente Mendoza”.
Vaquié aclaró que “hasta ahora los generadores de empleo han sido el Estado y el sector privado pero sólo creando trabajo en negro”.
Al respecto señaló que aprovechando herramientas como “la de los consorcios público-privados, los fondos de las compañías de seguro, que financian con miles de millones de pesos proyectos de obras de infraestructura, y los créditos disponibles de organismos multilaterales, podemos conseguir ese objetivo”.
En ese sentido, Vaquié le reprochó al gobierno de Francisco Pérez que “tuvo este tipo de herramientas financieras a la mano y nunca las usó”.
Y también le facturó que “la pregunta de la historia argentina es por qué Francisco Pérez cumplió con la pauta de ingresos que tenía prevista y se excedió notablemente con los egresos y gastos, que se le desfasaron en miles de millones de pesos dejando el Estado en el quebranto actual”.
 La revolución que se viene
Sin esquivar los problemas de la coyuntura que tienen postrada a la Provincia, el futuro ministro no temió plantar como prioridad una problemática medular que puede ser la tumba de Mendoza: el agua. “Sin agua no vamos a tener ninguna posibilidad de discutir el desarrollo de la matriz productiva”, dijo.
Vaquié remarcó que “desde el 2006, todos los años tenemos menos agua de la que consumimos, por lo que hay que armar una revolución del agua y eso es lo que queremos hacer”.
Trazó la política de obras sobre dos ejes e indicó que “la primera necesidad es por la escasez de agua. Hay que hacer una revolución del agua, con muchas obras, ampliar la oferta y cuando la rentabilidad de los distintos sectores lo permita, discutir sobre el uso y el consumo”.
Entonces recalcó: “No se puede hacer más ganadería, ni expandir la superficie de cultivos, ni más loteos ni otros proyectos si no tenemos más agua. Esto es clave para el desarrollo”.
Luego se refirió al segundo eje, el de las obras viales. “El atraso que tiene Mendoza respecto de otras provincias es impresionante comparado con Córdoba o San Luis”, opinó.
Aseguró además que “hay que reactivar Potasio-Río Colorado (la mina de producción de sales fertilizantes) y encontrar una respuesta definitiva a Vale”, la firma que inició el proyecto.
En el rubro petrolero habló de la urgencia de hacer “un polo de servicios en el Sur y construir un gasoducto para que las explotaciones puedan aprovechar con más rentabilidad el gas que hoy se tira sin remedio en el venteo”.
►Perfil
Edad: 51 años
Profesión: licenciado en Economía
Estado civil: casado
Hijos: tres
Su carrera: Milita en la Unión Cívica Radical desde 1982. Tiene una Maestría en Políticas Públicas en la Universidad Torcuato Di Tella. Fue ministro de Hacienda de Mendoza del gobernador Roberto Iglesias entre 1999 y 2003, senador provincial entre 2003 y 2007 y diputado nacional desde 2011. En la última elección obtuvo la reelección en el cargo pero no asumió.


 

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