Espectáculos
Domingo 20 de Noviembre de 2011

Soplador de sueños

Oscar Trapé
otrape@diariouno.net.ar

A Hugo Lobo se lo puede definir como un gremialista de los vientos. La viene remando desde el 2000, cuando formó Dancing Mood, su big band de 14 músicos que funciona –según él– como “una cooperativa”. A su vez, también desde años atrás, viene invirtiendo su tiempo en reivindicar el ska jamaiquino instrumental, con el fin de que las nuevas generaciones que lo siguen conozcan de dónde nace su singular propuesta musical, esa que se ganó un lugar de privilegio en la escena nacional.

“Trabajo siempre con los pies en la tierra, para mostrarles un buen show a los pibes, algo distinto. Si sos medio boludo y te subís a la moda, te podés marear, llegar a sentir que sos Gardel, y a los dos años te querés matar, porque tenés que volver a atender el almacén que tenías en barrio”, sostiene tajante el prolífero trompetista.

El próximo domingo, el “hombre Lobo” y su combo de vientos pisarán el escenario del auditorio Ángel Bustelo para mostrar el reciente y elogiado disco triple Non Spop. Para este álbum, el músico se tomó el trabajo de viajar a Inglaterra, acompañado sólo de su laptop y una bicicleta todo terreno, para grabar con leyendas del ska a nivel mundial, tales como Gazz Mayall, Rico Rodríguez, Doreen Shaffer (The Skatalites), Winston Francis, Pauline Black (The Selecter) y A.J. Franklin, entre otros.

Durante esta charla, el virtuoso vientista le cuenta a Escenario & Tendencias, sin tapujos, cómo se las ingenió para alcanzar un disco como Non Stop, el cual está en boca de muchos gracias a su vuelo musical.

–Sabiendo de tu trayectoria, Non Stop suena a gusto personal...
–Sí, ni hablar. Era una deuda pendiente lo de viajar a Inglaterra, donde se comenzó a gestar gran parte del género ska. Hay mucha gente que piensa sólo en Jamaica y no sabe que donde todo comenzó fue en Inglaterra, porque Jamaica todavía era una colonia de mierda que cuando se independiza muchos jamaiquinos de clase obrera se van a Inglaterra y es ahí donde se comienza a fusionar todo. Viajé a Inglaterra para corroborar y conocer a la gente que me había influenciado en mi adolescencia. Entonces , en ese momento, me di cuenta de la clase de gente que admiraba y también se abrió la puerta para invitar a las estrellas que están en el disco.

–¿Por qué se te ocurrió hacer un disco triple?
–Por la cantidad de invitados que tenemos, 17. Aparte, conjuntamente con la salida de este disco triple, el ska está cumpliendo 50 años como género y las estrellas que reunimos son los cabecillas de cada una de las cinco décadas que se están festejando.

–¿Cómo hiciste para dar con Gaz Mayall, por ejemplo?
–Gaz es un personaje que ni te imaginás. Fue uno de los menos complicados para enganchar, es un personaje con un corazón enorme. Lo fui a buscar al barrio donde él vive, que es Notting Hill (Londres). Fue el tipo que más me acompañó en este viaje y lo hizo sin ningún interés económico ni nada.

–Te fuiste a Inglaterra sólo con tu laptop y una bicicleta para grabar. ¿Cómo fue esa experiencia?
–Fue una experiencia gratificante. Paré en la casa de un amigo venezolano y en bicicleta me fui moviendo a los barrios donde viven estos monstruos del ska, y fui grabando en la casa de cada uno de ellos, en el living o en la cocina de sus hogares. También pasamos por algunos estudios. Cuando veo los videos de todo eso me olvido de que me pasó a mí porque fue un flash.

–¿Qué sentís cuando ves lo que está generando Dancing Mood en la gente?
–No paro de flashear. El cariño y la respuesta de la gente es increíble. Es algo que nunca pensé y nunca esperé, porque no trabajé pensando en que se dé algo así. Hace algunos días fuimos al Chaco y nos esperaban dos mil personas, era la primera vez que íbamos. Trabajo siempre con los pies en la tierra, para mostrarles un buen show a los pibes, algo distinto. Si sos medio boludo y te subís a algo de moda, te podés marear, sentir que sos Gardel, y a los dos años te querés matar porque tenés que volver a atender el almacén que tenías en el barrio. Yo estoy preparado para volver a tocar para 30 personas o como para tocar para 100 mil.

Soleando

-El recital de Dancing Mood, del domingo 27 está presentado por Canal 7 Mendoza y Radio Nihuil. Las entradas salen $50, se consiguen en Mohicano (Galería Caracol, Ciudad) o Chamu (San Martín).

- Para paticipar en el concurso de entradas y remeras se debe llenar el cupón que aparece en el cuerpo central de Diario UNO y depositarlo en Pedro Molina 345 de Ciudad.


 

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