Deportes
Sábado 19 de Diciembre de 2015

Suárez jugará el partido que siempre soñó desde pequeño

"Me acuerdo de levantarme a las 6 de la mañana para ver la Intercontinental, era un sueño de niño y ahora tenemos la posibilidad de ganarla", dijo el uruguayo.

Con un termo de mate en la mano y abrazado a Neymar. Así se bajó del autobús este viernes Luis Suárez para entrenar después del triplete que clasificó al Barcelona para jugar la final del Mundial de Clubes, el partido que el uruguayo soñó cuando dormía de pequeño.
Tres adolescentes habían madrugado para tener el mejor sitio por fuera del Estadio Mitsuzawa, donde entrenaba el Barcelona. Con varios cartones habían creado una manualidad para homenajear a su ídolo. "Suárez-9-Hat trick", escribieron en las láminas que portaban en la cabeza y colgadas del cuello, lo que no les sirvió para llamar la atención del uruguayo, que entró directamente al estadio, sin escuchar sus gritos.
Un día antes el delantero del Barcelona había resuelto la semifinal ante el Guangzhou con un triplete que ofreció algunas de sus muchas habilidades.
En el primer gol mostró olfato para cazar un rechace, en el segundo calidad y capacidad de asociación, para finalizar la exhibición desde el punto de penal con un contundente disparo.
Con tres destellos cubrió a la perfección las bajas de Lionel Messi, con un cólico nefrítico, y Neymar, en recuperación tras una lesión muscular. 
Despertar a las 6 de la mañana.
Ahora lo espera River Plate en la final del domingo, uno de los partidos más especiales para un jugador sudamericano. "Ya cambió el nombre, pero me acuerdo de levantarme a las 6 de la mañana para ver la Intercontinental, era un sueño de niño y ahora tenemos la posibilidad de ganarla", dijo.
Minutos antes había aparecido por la zona mixta, donde los jugadores atienden a los medios, con aire despreocupado, patenado el balón con el que había logrado su triplete. Faltaba que sus compañeros se lo firmaran, como manda la tradición.
"Lo guardaré en el museo", dijo sobre la pelota, tras haber entrado en la historia al convertirse en el primer jugador que marca tres tantos en un partido en el Mundial de Clubes, competición que recogió el testigo de la Intercontinental en 2005.
En los registros del trofeo que enfrentaba al campeón europeo y al sudamericano aparece el nombre de Pelé, como el hombre que había conseguido un triplete, en 1962 ante el Benfica.
Asesino del área.
A escasos metros de Suárez su técnico Luis Enrique le dedicaba las mejores palabras en sala de prensa: "Es un asesino del área, un killer, un jugador capaz de solventar de manera espectacular cualquier situación. A eso hay que añadirle la capacidad defensiva que tiene para ser el primero en presionar y motivar a los demás para hacer presión. Es indispensable para nosotros".
El Pistolero jugará ahora con River Plate, 9 años después de que disputara por última vez un partido oficial contra un club sudamericano.
Ocurrió el lejano 25 de junio de 2006, con un espectacular tanto de la entonces promesa de 19 años para dar el bicampeonato a Nacional de Montevideo. Luego inició una ascendente trayectoria que le llevó del Groningen al Barça pasando por el Ajax y el Liverpool. Ante River Plate se encontrará con varios compatriotas, empezando por el también internacional Carlos Sánchez, con el que se escribe mensajes sobre el partido que jugarán el domingo.
Además en los Millonarios juegan Rodrigo Mora, Camilo Mayada y el delantero Tabaré Viudez, llegado hace unos meses al club. Suárez peleará por la competición que su Nacional ganó por última vez en 1988, cuando Luisito sólo contaba con un año.
 

Comentarios