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Viernes 04 de Noviembre de 2011

Te ayudamos a encontrar al príncipe azul

Todas las mujeres sueñan con él. Sin embargo como en toda búsqueda, siempre viene bien la práctica y afinar el lápiz. Antes de encontrar a la pareja ideal existen siete prototipos de hombres que es mejor conocer.

¿Qué mujer no fantaseó alguna vez en su vida con encontrar su príncipe azul? Pero, como en toda búsqueda, siempre viene bien la práctica y afinar el lápiz. Antes de encontrar a la pareja ideal existen siete prototipos de hombres que es mejor conocer.

 1.  El estafador: sin caer en las garras del feminismo, todos sabemos que en los tiempos que corren la cosa está más repartida. Las tareas de la casa se reparten, el día a día de los hijos también y lo mismo pasa con la cuenta. El problema es si cada vez que van al cine, a cenar, a algún cumpleaños o a tomar unos mates a la plaza vos sos siempre la que pagás. La excusa de que se olvidó la billetera sirve para una o dos veces, si es la cuarta vez que no pudo sacar plata del cajero prestá atención: es hora de pasar al segundo prototipo.

 2. El amante perfecto: es el Adonis que todas las mujeres desean, el que todas miran por la calle. Está siempre bien vestido, pero no pierde la rudeza y, además, es capaz de cumplir todos tus deseos y fantasías. Una vez que pasen los años será el trofeo que atesorarás para presumir con tus nietas.

3. El alumno: síndrome “Demi Moore”. Estar con alguien más chico te asegura una cosa: rememorar la pasión, la locura de juventud y lo divertido de  la falta de experiencia. Siempre viene bien una aventura corta, para rejuvenecer el espíritu.

4. El maestro: pasamos al prototipo opuesto, del alumno a alguien mayor, atractivo, responsable, seguro de sí mismo, con ganas de cortejarte y protegerte. Es el momento de sentirte una reina y pasar al número cinco cuando la diferencia de edad ya sea insostenible.

5. El niño de mamá: es la excusa ideal para identificar los hombres que sufren el complejo de Edipo. Si todo el tiempo te compara con su mamá ya sabés lo que no tenés que repetir con tus propios hijos.

6. El hombre perfecto: el que te amó de verdad, con sinceridad e intensidad. El novio que toda tu familia quiere, el amigo, el que te manda mensajes todos los días, el que está atento a los detalles. Lamentablemente esa perfección puede hacer que te aburrás y busques algo más emocionante.

7. El innombrable: ¿quién no tuvo uno de esos? El hombre que año a año suma más anécdotas a su prontuario pero que, sin embargo, te dejó enseñanzas para el futuro. La más valiosa: nunca te cases con alguien de ese tipo.

 

Fuente: terra.com

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