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Martes 22 de Noviembre de 2011

"Telefe" dio marcha atrás y no demandará a Cuevana por los derechos de autor en internet

"No tenemos una cruzada contra Cuevana, si hay una discusión en el directorio sobre qué hacer con este tipo de ilegalidades", le dijo un ejecutivo del canal a un diario porteño.

El vocero de Telefe, Francisco Mármol, aseguró que la empresa dio marcha atrás y que el canal no presentará ninguna demanda contra Cuevana, contrariamente a lo que había anunciado la semana pasada. Así lo informó el diario La Nación, que habló con Mármol horas después del supuesto hackeo que sufrió el portal y que lo puso de nuevo en la discusión de todos los internautas.

El jueves pasado, Telefé le avisó al sitio web de películas Cuevana que lo demandaría por violar derechos de autor. Conocida la noticia, una multitud indignada copó las conversaciones en las redes sociales al grito de #FuerzaCuevana.

Luego el sitio sufrió un aparente hackeo, pero más bien le vino como anillo al dedo a su creador para promocionar la web. Desconocidos subieron un video (http://bit.ly/videohacker) en el que caracterizados como terroristas afirman haber comprometido la "información de más de dos millones de usuarios".

Cuevana tiene alrededor de 12 millones de usuarios únicos mensuales. Por eso, la industria audiovisual le puso la vista encima.

El creador de la página, el estudiante sanjuanino Tomás Escobar, de 22 años, que venía trabajando en un rediseño, aprovechó la ocasión y adelantó el lanzamiento de la nueva configuración del sitio, que ahora prevé la difusión de producciones independientes.

"Telefe no tiene una cruzada contra Cuevana, y no hay ninguna demanda presentada. Sí se está debatiendo en el seno de su directorio y dentro de las asociaciones de productoras y distribuidoras la actitud por seguir con este tipo de ilegalidades", dijo el ejecutivo al diario porteño. Mármol también tiene a su cargo los noticieros del canal, propiedad de Telefónica de España. Reconoció los contactos informales entre los abogados de la empresa, representada por el estudio Fontán-Balestra, y los de Escobar, del estudio Tanoira-Cassagne, con experiencia en emprendedores. "La cuestión de fondo es doble: por un lado, los nuevos hábitos de consumo cultural de las audiencias, y por el otro, la discusión acerca del alcance de los derechos de propiedad intelectual en Internet", apunta el portal on line de La Nación.

"Una cosa es si se trata de un juego, y otra cuando es un negocio. Si son portales marginales vistos por 30.000 personas, no es un problema, pero cuando esa audiencia alcanza a millones y afecta al cine, a los DVD, etcétera, estamos hablando de otra cosa", dijo Mármol. Según el directivo, serán las cámaras empresarias las que decidan qué hacer en los próximos días.

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