Deportes
Sábado 29 de Agosto de 2015

Testa, el reflejo de una pasión profesional

Fue sub campeón mundial. El técnico de Regatas condujo al seleccionado argentino a la final del Campeonato sub 19 de vóleibol.

Raúl Adriazola
adriazola.raul@diariouno.com.ar
Hay una frase del genial golfista sudafricano Gary Player y que fue la respuesta a un aficionado, que le dijo: “Tenés mucha suerte para ganar”, a lo que contestó: “Sí, tiene razón, y mientras más entreno, más suerte tengo”. Esa oración pasó a ser un axioma entre quienes trabajan a conciencia en el deporte y pareciera escrita para Luis Testa, entrenador del Club Mendoza de Regatas, quien por primera vez afrontó el desafío de ser el conductor principal de un seleccionado argentino.
Todo su talento, y el esfuerzo de sus estudios y trabajos, dieron sus frutos. Los pibes fueron los segundos en llegar a una final mundial. El sexteto menor superó con creces las expectativas en el Mundial sub 19 jugado en Chaco y Corrientes, en el que se consideraba un buen resultado llegar a semifinales. En comunión con la maravillosa gente de Resistencia y el cuerpo técnico, llegaron a jugar la final contra una potencia como Polonia, con el que se perdió ajustadamente en tie break.
Nada fue por casualidad para el entrenador, que tras ser reconocido como uno de los mejores técnicos del país, formó parte de cuerpos técnicos de seleccionados argentinos, como auxiliar o ayudante.
La palabra de Luis Fiel a su bajo perfil y modestia, Luis comentó los pormenores del logro: “Llegar a donde he llegado es fruto de muchos estudios, muchos análisis, pero no es algo personal sola-mente, acá se trata del trabajo de todo un staff maravilloso. Me acompañaron verdaderos profesionales. El chico que llevaba las estadísticas, trabajaba desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche y nos quedábamos hasta las tres de la madrugada estudiando videos”, dijo.
Lo que sorprendió a propios y extraños fue la fortaleza anímica de los jugadores. Sobre esto, el Pelado explicó: “La motivación fue uno de los factores principales en los que hicimos hincapié. Cuando ganamos el Sudamericano (2014), habíamos realizado diez días antes una tarea con frases que les había dado y que repetíamos permanentemente.
Por ejemplo: “La calidad es el resultado de una tarea inteligente”, entre otras, que son de un libro que tengo y las pegué en el hotel, para que los chicos las leyeran”, dijo y agregó: “Para el Mundial hicimos algo inédito. Previo al torneo trabajamos con un doctor en neurociencia mendocino, Marcelo García, que atendió a los chicos en el CENARD, en temas como la confianza, el stress y la autoestima”.
Respecto a la repercusión en los directivos de la Federación del Vóleibol Argentino (FEVA), el entrenador comentó: “Quedaron muy conformes, logramos algo histórico. Julio (Velasco) me mandó mensajes felicitándome y diciéndome que era un orgullo para todos y que con este trabajo el vóleibol ha hecho un cambio de mentalidad importante”, contó.
También explicó el salto de calidad técnico del equipo: “Se mejoró mucho en los fundamentos técnicos, pero también en el desarrollo del juego. Se bloqueó muy bien y se supo variar sobre el terreno. Contra Rusia no pudimos atacar por el centro, el sistema estaba basado en eso, para liberar a los puntas frente a bloqueadores muy altos, pero igual buscaron la forma y les ganamos”.
Consultado sobre quiénes se le vinieron a la cabeza en los festejos, el orientador hizo su lista: “Me acordé de mi profe de la primaria, mi familia; las familias Asaguán, Castillo, el profesor Negri, la gente de Regatas, Giménez Rilli y Pevodul”, mencionó el encumbrado técnico, que cerró la charla diciendo: “Este logro es un comienzo, es un desafío para ir por más y buscar de llevar el vóleibol argentino a lo más alto”, cerró.

Fuente: Diario UNO Mendoza

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